BRASILIA.- Ni el flamante escándalo del Lava Jato pudo cambiar la suerte del ex presidente Luis Inacio Lula da Silva, que por ahora deberá seguir pugnando prisión en Curitiba porque el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil rechazó ayer dos recursos presentados por su defensa, uno de los cuáles pedía desestimar la condena del ex juez Sérgio Moro en su contra por falta de imparcialidad.
Por cuatro votos contra uno, la segunda corte del STF rechazó el primero de los recursos que pedía la libertad del ex mandatario (2003-2010) al cuestionar una decisión tomada por un juez de un tribunal superior, que se anunciaba con pocas chances de ser aceptado.
Pero la decisión clave tiene que ver con el segundo recurso, que fue tratado a continuación por el STF, ya que solicitaba la anulación del fallo de Moro, envuelto en un inédito escándalo por la filtración de mensajes de textos y conversaciones con el jefe de los fiscales del Lava Jato (algo explícitamente prohibido por el Código Penal brasileño), que sugieren una coordinación de la causa para condenar el ex presidente del PT por corrupción. El recurso fue rechazado por tres votos contra dos, aunque el STF deberá volver a abordarlo en el segundo semestre del año.
Lo que en realidad rechazó el máximo tribunal de Brasil fue un pedido de uno de sus miembros, el juez Gilmar Mendes, quien propuso postergar la decisión definitiva sobre el recurso y conceder la libertad provisional a Lula hasta que la Corte pueda analizar mejor los cuestionamientos a Moro, teniendo en cuenta las revelaciones de The Intercept. El magistrado recordó que la Procuraduría General de la República abrió una investigación para verificar la veracidad de los mensajes atribuidos a Moro y al fiscal Deltan Dallagnol: ante la “fundada duda jurídica” que abre el escándalo, pidió liberar al ex mandatario, que pugna una prisión preventiva. La propuesta fue respaldada por el juez Ricardo Lewandowski y rechazada por Celso de Mello, Edson Fachin y Carmen Lúcia, dos de los cuáles ya se habían expresado en contra de la liberación del ex mandatario en diciembre pasado. De Mello aclaró, sin embargo, que su voto negativo no es necesariamente el mismo que pronunciará cuando se juzgue el hábeas corpus.
El recurso fue presentado en diciembre, después de que Moro aceptara ser ministro de Justicia del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro, quien derrotó en las elecciones presidenciales de octubre al candidato de Lula, Fernando Haddad, tras la proscripción del ex mandatario, posibilitada por su encarcelamiento. Pero los argumentos del recurso ganaron fuerza con la publicación de los presuntos intercambios de Moro con los fiscales del Lava Jato cuando llevaba la causa contra Lula, un escándalo que sugiere la voluntad de perjudicar políticamente al ex mandatario y al Partido de los Trabajadores (PT).
Si bien el STF rechazó la posibilidad de liberar a Lula, la historia podría dar así un giro favorable para el ex presidente si avanza la investigación de la supuesta coordinación de la causa en su contra por parte de Moro y los fiscales del caso, ya que el STF deberá volver a abordar el amparo en el segundo semestre del año.
Otra carta desde la cárcel
BRASILIA.- El ex presidente Lula da Silva envió este lunes una carta a su ex ministro de Exteriores, Celso Amorim, destinada a la opinión pública, donde acusó al ex juez y actual ministro de Justicia, Sérgio Moro, de tomar la decisión de sentenciarlo antes de recibir la denuncia por corrupción en su contra. “Sólo hay que analizar el proceso con imparcialidad para darse cuenta de que Moro estaba decidido a condenarme incluso antes de recibir la denuncia de la fiscalía. Ordenó invadir mi casa y llevarme a la fuerza a declarar sin haberme citado. Mandó a intervenir mis teléfonos, los de mi mujer, los de mis hijos y hasta los de mis abogados, algo muy grave en una democracia”, denunció Lula en la misiva, publicada antes de que la Corte Suprema abordara su caso.









