La automotriz japonesa Nissan, que funciona en barrio Santa Isabel de nuestra ciudad, paralizará su producción entre hoy y mañana, afectada por la falta de piezas. Es que, transcurridas las elecciones presidenciales, las empresas locales volvieron a manifestar los problemas con los que se encuentran a la hora de importar componentes.
La marca japonesa que produce pickups en el barrio cordobés dispuso parar por completo sus actividades fabriles entre hoy y mañana, para retomar la actividad, aunque parcialmente, el lunes, solamente en el sector de soldadura. Se desconoce la situación de Renault, que produce Alaskan en la misma línea de fabricación que Nissan.
El fondo de la problemática es el corte de la cadena de suministros ante la falta de dólares para poder pagar a los proveedores externos. Mientras que algunas casas matrices ya le pusieron punto final a la paciencia para con sus subsidiarias argentinas, otras empresas ligadas al rubro están con cuenta regresiva.
Según indicó La Voz, dos proveedores de la terminal que funciona en el complejo de Santa Isabel confirmaron el cese fabril en Nissan, que había celebrado en octubre pasado la producción de 80.000 unidades de la pickup Frontier en Córdoba, luego de haber cumplido cinco años desde el inicio de sus operaciones en el país y tras efectuar inversiones por unos US$ 730.000.000. “En los últimos cinco años, la Nissan Frontier se abrió paso en tres mercados, a los que exporta el 60% de su producción total”, había comunicado la marca, al hacer referencia a sus envíos a Brasil, Colombia y Chile.
En ese momento, la compañía afirmó que trabajaba para “seguir impulsando la producción nacional de la Nissan Frontier para continuar ganando terreno en un segmento muy competitivo, fundamental para el desarrollo económico del país”. No obstante, la falta de aprobación de Sira (Sistema de Importaciones de la República Argentina) obtura la proyección de la marca.
Ahora, el triunfo de Javier Milei en las presidenciales del domingo pasado podría modificar esa perspectiva. De todos modos, si cambia la decisión anunciada a la cadena comercial, regularizar la situación de las ventas en el país demandaría no menos de seis meses.









