El juicio por el caso Odebrecht, considerado la investigación por corrupción más trascendental en la historia de Panamá, comenzó este lunes, más de una década después de iniciada la causa. Entre los imputados se encuentra el ex presidente Ricardo Martinelli (2009–2014), quien participó de la audiencia de apertura por videoconferencia desde Colombia, país donde recibió asilo en mayo de 2025.
Martinelli es uno de los 23 acusados que enfrentan cargos por blanqueo de capitales, peculado y corrupción, delitos vinculados a los sobornos millonarios que la constructora brasileña Odebrecht habría pagado para obtener contratos de obras públicas. Las penas podrían llegar hasta 12 años de prisión.
El “acto de audiencia” quedó formalmente abierto luego de que la jueza Baloíza Marquínez solicitara la identificación de las partes. El proceso, pospuesto al menos seis veces desde 2023, se desarrolla bajo una modalidad híbrida (presencial y virtual) y es transmitido en vivo, dada su relevancia institucional.
Durante su intervención remota, el ex mandatario sostuvo su inocencia. “Soy inocente y no soy responsable”, afirmó. Su abogado defensor, Carlos Carrillo, aseguró que Martinelli “no guarda relación con los hechos investigados” y calificó el caso como “totalmente político”, denunciando violaciones a las garantías procesales.
Desde el Ministerio Público, la fiscal anticorrupción Ruth Morcillo aseguró que la acusación está en condiciones de probar los delitos. “Vamos a sustentar la condena por blanqueo de capitales”, afirmó.
Según la investigación, Odebrecht reconoció haber pagado al menos US$ 59 millones en sobornos en Panamá durante el gobierno de Martinelli, a cambio de contratos como la construcción del Metro, la vía costera de la capital y la ampliación del aeropuerto. Otras estimaciones elevan la cifra a más de US$ 100 millones.
El caso panameño forma parte del escándalo regional destapado en 2016, cuando la empresa se declaró culpable ante la Justicia de Estados Unidos de haber distribuido más de US$ 788 millones en coimas en América Latina y África.
El proceso judicial está dividido. Mientras el juicio ordinario avanza contra Martinelli y otros 22 acusados, el ex presidente Juan Carlos Varela y los hijos de Martinelli serán juzgados por separado por la Corte Suprema de Justicia, debido a los fueros parlamentarios que ostentan.
Martinelli, de 73 años, se encuentra bajo asilo tras haber sido condenado a 10 años de prisión en otra causa por blanqueo de capitales, conocida como “New Business”.
El juicio contará con unos 60 testigos y se desarrollará durante varios meses. El fallo podrá ser apelado ante instancias superiores, incluida la Corte Suprema de Justicia de Panamá.









