«Todo lo que termina, termina mal», canta Andrés Calamaro en uno de sus clásicos. Contradiciendo esa afirmación poética el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró anoche que Marco Lavagna, ex titular del INDEC, “se fue de manera amigable” del gobierno y remarcó que su renuncia obedeció a cuestiones técnicas por el índice de inflación.
En ese sentido, Caputo confió que “no hay nada que ocultar”, tras la salida de Lavagna, y aclaró que tampoco “hubo una presión del FMI” para variar la medición.
“Había una idea de aplicar el método de Marco cuando llegara la etapa de desinflación, él había anunciado una fecha específica, pero el tema se retrasó”, explicó el ministro, y agregó que “hubo un ataque político” por parte de algunos grupos que “quieren que al país le vaya mal”. Además, Caputo indicó que “lo del INDEC no tuvo impacto” para el gobierno que encabeza Javier Milei.
Tambén subrayó que el ahora ex funcionario lo contactó y le dijo que “lamentaba la ola de versiones” que surgieron tras su salida del organismo, y que incluso se ofreció a hacer “alguna declaración pública” para esclarecer la situación.
Por otra parte, el titular del Palacio de Hacienda anticipó que “este año la economía va a crecer, cerca de un 4 por ciento, los salarios van a crecer, y la inflación y la pobreza seguirán bajando«.
“Hay inversión, y los chicos que se iban hoy vuelven, este es un cambio profundo. Este gobierno vino a bajar impuestos y también a atraer inversiones”, remarcó, y consideró que el gobierno de Milei “debe tener empatía con los 47 milones de argentinos”.
La ropa y el empleo
También se refirió a la controversia generada por el precio de la ropa, luego de que él mismo dijera que se vestía con indumentaria que había adquirido en el exterior.
“Fui sincero, quizás a algunos no les guste”, señaló el ministro, y ratificó que ahora el sector “puede competir” a pesar de la diferencia de precios entre los productos nacionales y los importados.
“Con una economía cerrada, como sucedía antes, esto no pasaba porque no había crecimiento”, expresó al referirse al gobierno kirchnerista.
Además, Caputo habló sobre la queja de Paolo Rocca, quien hizo pública su decepción luego de que su empresa perdiera una licitación vinculada a una provisión de caños en Vaca Muerta: “No hubo competencia desleal. Techint es una empresa con una espalda enorme y puede volver a competir tranquilamente en próximas licitaciones”.









