Todo comenzó en barrio Ampliación Altamira, cuando personal del CAP V intentó controlar un automóvil Peugeot 208. El conductor del rodado evadió el control policial, lo que inició un operativo cerrojo coordinado con varias unidades móviles. Al llegar a la intersección de Pasaje Esnaola y Río Paraná, el sujeto detuvo la marcha, descendió del vehículo e ingresó a un domicilio, logrando darse a la fuga por los techos de las viviendas colindantes.
Momentos después, una mujer salió de la propiedad, abordó el automóvil e intentó huir del lugar. En su intento de escape, embistió a un móvil policial Nissan Frontier, ocasionándole daños de consideración en uno de sus laterales.
Finalmente, la policía logró interceptar el vehículo y detener a la conductora. Tras registrar el interior del habitáculo, los uniformados secuestraron el automóvil y una suma de 2 millones de pesos en efectivo.
Mientras se desarrollaba el operativo, un grupo de vecinos del sector comenzó a agredir al personal actuante lanzando elementos contundentes. Ante la hostilidad del entorno, los efectivos debieron utilizar armamento menos letal (armas largas con cartuchería de impacto) para disuadir a los agresores, asegurar la zona y completar el procedimiento.
Según informó el Comisario Fernando Carrizo, jefe del CAP V, el operativo finalizó sin personas lesionadas. La mujer aprehendida, junto con el dinero y el vehículo incautado, fue trasladada a la sede policial y puesta a disposición del magistrado interviniente.









