La velocidad y la magnitud de los daños provocados por la guerra han generado preocupación en Irán y el Líbano, que esta semana solicitaron a la Unesco ampliar la lista de sitios bajo protección reforzada.
La agencia cultural de Naciones Unidas expresó este miércoles su inquietud por el destino de los sitios de patrimonio mundial en Irán y en toda la región, e instó a las partes en conflicto a proteger estos bienes culturales.
Según el organismo, cuatro de los 29 sitios de patrimonio mundial de Irán han sufrido daños desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel.
“La Unesco está profundamente preocupada por el impacto que las hostilidades ya están teniendo en varios sitios de patrimonio mundial”, declaró a Reuters Lazare Eloundou Assomo, director del Centro de Patrimonio Mundial.
El funcionario advirtió además que también existe preocupación por lugares históricos en Israel, Líbano y otros países de Oriente Medio.
La organización confirmó daños en el Palacio Golestán, en Teherán, así como en el palacio Chehel Sotoun del siglo XVII y en la mezquita Masjed-e Jāme, la más antigua del país, ambos ubicados en Isfahán.

También se registraron afectaciones en edificios cercanos al valle de Khorramabad, que alberga cuevas y refugios prehistóricos con evidencia de ocupación humana de 63.000 años.
El palacio Golestán, dañado en los ataques, es considerado un símbolo de la grandeza cultural iraní del siglo XIX. Construido como residencia real de la dinastía Qajar, refleja la incorporación de estilos europeos al arte persa y fue escenario de la coronación del último sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, en 1969.
“A veces lo comparamos con el Palacio de Versalles en Francia y, lamentablemente, ha sufrido daños. Aún desconocemos su alcance, pero las imágenes recibidas confirman que fue afectado”, explicó Eloundou Assomo.

Imágenes difundidas por Associated Press muestran cristales rotos de techos de espejo, arcos dañados, ventanas destruidas y molduras caídas en el palacio.
En Isfahán, otra de las ciudades históricas más importantes de Asia y punto clave de la Ruta de la Seda, también se reportaron daños en una mezquita y un palacio. La Masjed-e Jame, con más de 1.000 años de historia, es considerada un ejemplo clave del desarrollo de la arquitectura islámica a lo largo de 12 siglos.
La Unesco informó además que edificios cercanos a la zona de amortiguamiento de los yacimientos prehistóricos del valle de Khorramabad resultaron afectados, compartiendo coordenadas de los sitios culturales clave con todas las partes y monitoreando la situación.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, afirmó que los conflictos modernos afectan gravemente a la población civil y a su patrimonio histórico.
“Son los civiles y la infraestructura civil quienes pagan el precio, y todos hemos visto la destrucción de un patrimonio invaluable”, señaló.
Por ahora no está claro si los daños fueron causados por ataques estadounidenses o israelíes. Las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que “no estaban familiarizadas” con las denuncias, mientras que el Pentágono evitó hacer comentarios específicos.
La administración estadounidense anunció el año pasado que se retirará nuevamente de la Unesco, aunque la decisión no entrará en vigor hasta diciembre.









