La realidad aumentada ha dejado de ser un simple entretenimiento para convertirse en el pilar de una infraestructura tecnológica esencial para la movilidad autónoma. Mediante el procesamiento de datos recolectados por millones de usuarios de Pokémon GO, la firma Niantic desarrolló un modelo de inteligencia artificial geoespacial que hoy permite a los robots de la empresa Coco Robotics circular por ciudades complejas con una precisión que supera ampliamente al GPS tradicional.
El origen: un mapeo involuntario
Lo que inició como una función opcional dentro de un videojuego se consolidó como el esfuerzo de cartografía tridimensional más grande de la historia. Durante años, los jugadores realizaron escaneos de «Poképaradas» y «Gimnasios», capturando imágenes en 180 y 360 grados de diversos puntos de interés.
Para mediados de marzo de 2026, esta base de datos alcanzó la cifra de 30.000 millones de imágenes geoposicionadas. Estas capturas no solo contienen material visual, sino metadatos técnicos cruciales como la ubicación exacta, la orientación del celular y la velocidad de desplazamiento. Para resguardar la privacidad, la compañía asegura que emplea sistemas de anonimización que eliminan rostros y patentes vehiculares.
Niantic Spatial y la creación del «Mapa Viviente»
La evolución de esta tecnología llevó a la creación de Niantic Spatial, una entidad dedicada exclusivamente a la inteligencia artificial tras vender su negocio de videojuegos a la firma Scopely en 2025. El corazón de este proyecto es el Visual Positioning System (VPS), una herramienta que permite a las máquinas orientarse analizando visualmente su entorno.
Este sistema ofrece ventajas determinantes frente a las limitaciones satelitales:
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Efectividad en «cañones urbanos»: Logra una localización exacta en áreas de rascacielos donde la señal de GPS suele perderse.
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Adaptabilidad ambiental: La IA reconoce el entorno sin importar el clima o la iluminación, gracias a que fue entrenada con imágenes tomadas en diversas condiciones por los usuarios.
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Actualización en tiempo real: Funciona como un mapa dinámico que registra cambios en la infraestructura u obras viales de manera inmediata.
Qué hacen los Robots de Coco
La alianza comercial entre Niantic Spatial y Coco Robotics representa la aplicación práctica de este avance. Actualmente, las unidades operan en distritos específicos de diferentes ciudad de Estados Unidos.
Estos vehículos autónomos, que pesan unos 45 kilogramos y alcanzan los 8 kilómetros por hora, se integran con plataformas como DoorDash. El proceso es automatizado: el cliente recibe su pedido en un contenedor sobre ruedas y lo desbloquea mediante su smartphone. Según las empresas, el costo operativo de estas unidades es menor al de un repartidor humano, ya que no requiere descansos ni propinas.
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Debates sobre privacidad y el futuro del empleo
A pesar de la eficiencia del sistema, la transición de lo lúdico a lo logístico ha despertado interrogantes éticos. El foco de la discusión reside en si los jugadores eran conscientes de que sus escaneos alimentaban una infraestructura de vigilancia ambiental y uso industrial.
Asimismo, la automatización de las entregas de «última milla» genera preocupación en el sector de servicios por el impacto que podría tener en las oportunidades laborales de los repartidores. Sobre esta convergencia tecnológica, John Hanke, Director Ejecutivo de Niantic Spatial, fue tajante: «Resulta que lograr que Pikachu corra de forma realista y que el robot de Coco se mueva por el mundo de forma segura y precisa es, en realidad, el mismo problema».









