La histórica editorial argentina Ediciones de la Flor anunció su cierre definitivo tras seis décadas de trayectoria, marcando el final de un sello clave en la cultura editorial del país. La despedida se hizo pública en el marco de la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde un cartel en su stand confirmó que se trata de “su última feria” y “su último año de actividad”.
Fundada en 1966 por Daniel Divinsky y Kuki Miller, la editorial fue responsable de publicar obras emblemáticas como Mafalda de Quino, además de autores como Roberto Fontanarrosa y Rodolfo Walsh. Sin embargo, en los últimos años el sello fue perdiendo a sus principales figuras: los derechos de Fontanarrosa pasaron al grupo Planeta y los de Quino fueron adquiridos por Penguin Random House, en una decisión tomada por sus herederos en 2025.
“El mundo de los libros no es el mismo, y nosotros no somos los mismos. Nuestros autores más importantes han sido nuestra familia, pero sus herederos eligieron otros rumbos. Editar libros en la Argentina siempre fue una carrera con vallas y hasta aquí hemos llegado a los saltos. Hoy la tecnología y el estado de la economía exigen nuevos y muy diferentes desafíos, que resultan determinantes para una editorial que ha mantenido su independencia como bandera”, expresaron desde la editorial en la carta dirigida a los lectores.
Pese a su cierre, Ediciones de la Flor deja una huella profunda en el ecosistema cultural argentino. A lo largo de su historia, participó en medio centenar de ferias del libro, incluso durante los años en que sus fundadores estuvieron exiliados durante la última dictadura cívico-militar. Su catálogo también incluyó nombres como Mario Levrero, Guillermo Saccomanno, Angélica Gorodischer y Salvador Benesdra, entre otros.
En esta última edición de la Feria, el stand refleja la despedida: ya no se exhiben clásicos como Mafalda o Gaturro, y en su lugar se ofrecen primeras ediciones y títulos destacados, junto con mesas de liquidación que buscan dar cierre al histórico catálogo.
El impacto de la noticia también se sintió en el ámbito educativo y cultural. Stella Navarro Cima, profesora y licenciada en Lengua y Literatura, expresó a Hoy Día Córdoba su conmoción: «El actor y dramaturgo Pompeyo Audivert justo esta semana dijo: ‘hay crisis de sentido a una escala Monstruosa’ y es tal cual. Lo cito porque siempre pensé que Ediciones de La Flor iba a lograr cumplir cien años y más, porque es un eje de la lectura de todos las y los argentinos y sus más importantes creadores como lo fue nuestro ilustre Quino con su indiscutible Mafalda. Tengo en mi poder la primera Mafalda de este editorial que llevaba al colegio Alejandro Carbó y que circulaba en el aula y en los recreos».
«Ahora no tengo más que abrazar este libro y todos los que tengo de este editorial como un homenaje a tanto aprendizaje lector. ¡Qué puedo decir! Me inundó una tristeza en el alma, no se puede cerrar tamaño editorial, la lectura está de duelo. Ojalá los empleados la conviertan en una cooperativa», cerró.
El cierre de Ediciones de la Flor no solo implica la desaparición de una empresa, sino también el fin de una etapa en la historia de la edición independiente en la Argentina, atravesada por transformaciones profundas que redefinen el modo de producir, distribuir y leer libros.
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