La ciudad de Córdoba amaneció este martes con una fuerte presencia policial, en el marco de un operativo de gran escala encabezado por la Dirección General de Investigaciones Criminales.
En ese contexto, se realizaron 48 allanamientos simultáneos en distintos puntos de la capital, con el objetivo de desarticular bandas vinculadas a robos y hechos de violencia urbana.
El despliegue, que involucró a cientos de efectivos, se centró especialmente en una problemática en crecimiento: los asaltos a choferes de aplicaciones de viajes como Uber y Cabify. Además, se avanzó en investigaciones relacionadas con violencia familiar y conflictos territoriales de alta agresividad.
Según el primer informe del Ministerio de Seguridad provincial, el operativo dejó 11 detenidos, el secuestro de armas de fuego de distintos calibres y la incautación de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, considerados elementos clave para las causas.
También se logró la recuperación de pertenencias denunciadas como robadas en hechos recientes, mientras las autoridades continúan con las tareas investigativas.
Secuestraron un proyectil de mortero y una bomba aérea en una vivienda de barrio IPV Policial









