La posibilidad de una nueva interrupción del transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Córdoba quedó momentáneamente descartada luego de que la Municipalidad adelantara fondos a las empresas prestatarias, permitiéndoles cumplir con el pago del anticipo salarial correspondiente a los choferes.
La situación había generado preocupación durante los últimos días debido a que las compañías del sector habían advertido dificultades financieras para afrontar el adelanto de haberes de junio bajo la nueva escala salarial acordada en paritarias. Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) habían anticipado que, de no acreditarse los pagos en tiempo y forma, podrían impulsarse medidas de fuerza que afectarían el servicio.
Finalmente, el conflicto logró destrabarse tras una negociación entre las empresas y el municipio. Alejandro Ugalde, vocero de la Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (FETAP), explicó que la Municipalidad se comprometió a adelantar parte de los fondos adeudados para que las prestatarias pudieran cumplir con sus obligaciones salariales.
Según indicó, las empresas dependían de la transferencia municipal antes del cierre de la operatoria bancaria para realizar inmediatamente los depósitos a los trabajadores. La situación, señaló, volvió a exponer la fragilidad financiera que atraviesa el sistema de transporte urbano.
Desde la UTA confirmaron que los pagos fueron realizados correctamente. El secretario adjunto del gremio, Pablo Farías, precisó que la primera en cumplir fue Tamse y que posteriormente se sumaron las demás empresas, despejando así el riesgo de un paro durante las próximas jornadas. Sin embargo, tanto empresarios como trabajadores coinciden en que el acuerdo alcanzado representa apenas una solución transitoria. La discusión de fondo continúa abierta y se centra en el financiamiento del sistema, especialmente de cara al próximo vencimiento salarial y al pago del medio aguinaldo.
Las empresas sostienen que el valor por kilómetro reconocido por el municipio se encuentra desactualizado frente al incremento de los costos operativos. De acuerdo con los cálculos de FETAP, el costo real del servicio ronda actualmente los 5.300 pesos por kilómetro, mientras que el valor reconocido por la Municipalidad se ubica en torno a los 4.700 pesos.
La diferencia, explican, surge del impacto de los aumentos salariales, el encarecimiento del combustible y la inflación acumulada en los últimos meses. Según las estimaciones empresarias, este desfasaje representa alrededor de 2.400 millones de pesos mensuales para las compañías privadas que prestan el servicio en la ciudad.
La próxima instancia de tensión podría llegar con el pago del aguinaldo. Las empresas habían planteado la posibilidad de abonarlo en cuotas debido a la crisis financiera que atraviesan, aunque todavía resta definir si finalmente podrán cumplir con ese compromiso en un único desembolso. Desde la UTA ya advirtieron que, de concretarse un esquema de pagos diferidos, podrían retomarse las medidas de fuerza.
Por ahora, el auxilio financiero municipal permitió garantizar el pago de los salarios y llevar tranquilidad a los miles de usuarios que diariamente utilizan el transporte urbano en Córdoba.
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