Facundo Suárez atraviesa días de pura emoción y desahogo personal en Instituto. Tras superar dos graves roturas de ligamentos cruzados y permanecer más de un año y medio alejado de las canchas, el delantero fue el gran héroe al marcar el gol de la victoria por 1 a 0 frente a Central Córdoba en Santiago del Estero. El tanto agónico en la última quinta fecha del Clausura significó su reencuentro con la red luego de interminables 568 días de lucha.
“Es muy lindo volver a sentir esa emoción de hacer un gol, de festejar con mis compañeros y más cuando sirve para ganar”, confesó el atacante sobre su conquista. Al repasar el calvario de su última lesión, admitió que la mente le jugó una muy mala pasada en el arranque del proceso de rehabilitación. “Cuando quedé tirado pensé muchas cosas. Volver a pasar por una situación que ya había vivido no fue fácil. Fueron momentos muy duros”, relató.
Para el goleador, la llave para no bajar los brazos estuvo en su fortaleza anímica. “Traté de encontrar una salida rápida porque si te quedás en esa nube negra es difícil. Te puede apagar lo que sentís por el fútbol”, reflexionó. Además, destacó el respaldo incondicional de la cúpula directiva durante la prolongada inactividad. “Siempre estuvieron Juan (Cavagliatto) y los que están atrás de él. Muy agradecido porque sé que no es fácil para un club tener un jugador lesionado con tema sueldo, quirúrgico y esas cosas”, valoró.
Sobre el actual liderazgo del plantel en la zona A, el futbolista aclaró que no hay fórmulas mágicas en este proceso. “El técnico nos pide que seamos constantes, nos exige mucho. El presente que estamos teniendo no es casualidad, porque trabajamos para esto”, concluyó.
Mira a Atlético Tucumán
Mientras tanto, la Gloria deberá viajar nuevamente hacia el norte. El sábado deberá enfrentar a Atlético Tucumán por la sexta fecha del Torneo Clausura, donde los dirigidos por Diego Flores intentarán extender la racha ganadora a cinco partidos, un registro impensado hace algunos meses atrás.
La práctica en La Agustina se desarrollaba con tranquilidad hasta que se produjo un choque de cabezas entre John Córdoba y Fernando Alarcón. El Palomo estuvo tirado unos minutos lo que generó cierta preocupación hasta que el zaguero se reincorporó por sus propios medios. Las alarmas se apagaron y estará a disposición de Diego Flores para el choque ante el Decano.









