Un veterinario fue brutalmente agredido el pasado miércoles luego de que su perra muriera durante una cirugía realizada en el Centro Municipal de Castraciones de La Calera. Daniel Gómez Rojas recibió golpes en la cabeza que le provocaron un corte en el cuero cabelludo y sangrado. Por el hecho, terminó hospitalizado y recibió puntos de sutura.
El veterinario se encontraba realizando una castración a una perra cuando esta comenzó a presentar complicaciones. Pese a los intentos de reanimación, la mascota murió.
Natalia Elstner, presidenta del Colegio Médico Veterinario de Córdoba, contó en diálogo con Hoy Día Córdoba que la situación se desbordó cuando el profesional fue a comunicarle a la tutora que la perra había fallecido.
“En ese momento, una persona de sexo masculino, aparentemente la pareja de la señora, entra sin mediar palabras y le dice: ‘Me la mataste’ y le pega una piña en la cabeza. Eso le provocó un corte en el cuero cabelludo”, relató.
De acuerdo con Elstner, el hombre continuó golpeando al veterinario, quien intentó protegerse con los brazos. La agresión terminó cuando intervinieron otros profesionales que se encontraban en el quirófano.
Tras el violento episodio, Gómez Rojas realizó la denuncia correspondiente, mientras que el Colegio Médico Veterinario se puso a disposición como querellante particular para acompañarlo e impulsar la causa.
“La castración se hizo como correspondía y los animales no son máquinas que se pueden reparar. Dentro de su biología, estas cosas pueden suceder. Hay un consentimiento informado y no hay por qué actuar con violencia ante una situación como esta”, destacó Elstner.
La presidenta del Colegio remarcó que, ante una disconformidad, existen vías legales para reclamar. “Si alguien no está conforme, puede iniciar una demanda o acudir a la Justicia, pero nunca a la violencia. Desde el Colegio nunca vamos a avalar ningún acto de violencia hacia ningún profesional”, afirmó.
El caso volvió a poner en discusión la violencia contra los profesionales de la salud animal. Tras la agresión, Gómez Rojas atraviesa un cuadro de ansiedad y miedo, una situación que, según señalaron desde el Colegio, ningún profesional debería afrontar por el solo hecho de estar trabajando.










