A los 77 años, Lionel Richie continúa con una intensa actividad sobre los escenarios y en televisión, pero en las últimas horas su estado de salud volvió a generar preocupación. El cantante permanece internado en terapia intensiva en un hospital de St. Louis, donde se somete a pruebas cardíacas luego de sentirse mareado durante un concierto.
El episodio ocurrió el sábado pasado, después de la presentación que Richie ofreció en The Muny, como parte de su gira Sing a Song All Night Long, que comparte con Earth, Wind & Fire. De acuerdo con la información difundida por TMZ, el artista decidió internarse voluntariamente después de sentirse mareado y tener dificultades para mantenerse en pie.
Durante el concierto, además, Richie pidió a su equipo que le acercara una silla para poder continuar con el espectáculo sentado. El momento ocurrió mientras interpretaba “All Night Long”, la última canción del repertorio, después de haber completado buena parte de la presentación frente al público.
Este miércoles, el cantante continúa bajo observación y sometido a estudios relacionados con su corazón. Según la información difundida por el medio estadounidense, si los resultados son favorables, podría recibir el alta durante la tarde. Hasta el momento, no se conocieron públicamente detalles oficiales sobre las causas de la descompensación.
En las primeras horas posteriores al episodio había circulado la versión de que se trataba de una “ligera deshidratación”, aunque esa explicación no fue confirmada por personas cercanas al músico ni por su equipo.
La nueva internación ocurre, además, poco más de dos meses después de otro episodio de salud durante la misma gira. El 24 de junio, en el primer concierto del tour, Richie tuvo que interrumpir su presentación en St. Paul, Minnesota, después de sentirse mareado sobre el escenario.
En aquella oportunidad, el cantante comentó al público que se sentía mareado y señaló que nunca antes había interpretado “Dancing on the Ceiling” sentado. Luego se ubicó frente a un piano para cantar “Three Times a Lady” y tomó una pausa que no estaba prevista.
Después de ese episodio, Richie postergó dos conciertos consecutivos, previstos en Chicago y Columbus, siguiendo la recomendación de sus médicos de descansar antes de retomar sus compromisos profesionales.

El cantante regresó a los escenarios el 30 de junio y se refirió con humor a lo ocurrido. “Los tenía preocupados por un momento”, dijo ante el público. Luego agregó: “No tienen ni idea de lo que he pasado en las últimas 24 horas, escuchando a mis amigos darme consejos sobre lo que debería estar haciendo”.
Pocos días después, el 4 de julio, Richie volvió a hablar sobre su estado de salud a través de Instagram. “Gracias por cada mensaje, cada palabra amable y por todo su cariño. Estoy bien y les agradezco a todos. Pittsburgh y Detroit fueron una maravilla. La energía, el baile, las caras entre la multitud… creamos recuerdos inolvidables juntos. Nos vemos en Toronto… ¡vamos a festejar toda la noche!”, escribió.
Mientras tanto, Richie mantiene una agenda profesional que combina la música con la televisión. El artista integra el jurado de American Idol junto a Katy Perry y Luke Bryan, además de continuar con sus presentaciones en vivo. Ahora, la continuidad de sus próximos compromisos dependerá de su evolución y de las indicaciones de los médicos que siguen su estado.
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