Israel celebra este martes 27 de octubre elecciones legislativas para renovar los 120 escaños de la Knéset, su Parlamento. Son los primeros comicios nacionales desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y se plantean como un referéndum directo sobre la permanencia del primer ministro Benjamín Netanyahu.
El candidato con más apoyo deberá reunir una coalición de al menos 61 diputados para ser elegido primer ministro por un período de cuatro años. Si ningún bloque logra formar Gobierno, Netanyahu continuará en funciones como primer ministro interino hasta la convocatoria de nuevas elecciones.
Netanyahu y Eisenkot
El primer ministro Benjamín Netanyahu (76 años) busca extender una permanencia que ya lo convirtió en el gobernante con más años en el cargo en la historia de Israel, habiendo estado al frente del Gobierno 15 de los últimos 17 años. Durante la campaña ha resaltado los logros militares frente a Hamás, Hezbollah e Irán, buscando responsabilizar a la cúpula de seguridad por las fallas de inteligencia del 7 de octubre.
Su principal rival es Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor entre 2015 y 2019 y líder del partido Yashar, formación que integró el gabinete de guerra tras el 7 de octubre. Eisenkot es descendiente de judíos marroquíes, se crió en Eilat y perdió a un hijo en la guerra de Gaza. Entre sus propuestas promete crear una comisión estatal independiente para investigar el 7 de octubre y terminar con las exenciones militares para los religiosos.
Encuestas y coaliciones
Los últimos sondeos ubican adelante al bloque de Eisenkot, pero ninguno de los dos sectores alcanzaría los 61 escaños necesarios para gobernar en solitario.
Los partidos árabes sumarían entre 13 y 15 bancas. Con ellos, la oposición llegaría a entre 65 y 69 bancas, aunque los partidos sionistas opositores no suelen contar con esas formaciones para gobernar. La alternativa para alcanzar la mayoría serían los partidos ultraortodoxos, cuyos miembros se oponen a cumplir el servicio militar obligatorio.
Trump, Irán y el impacto del 7 de octubre
El 18 de octubre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente a Netanyahu y advirtió que su país tendría que enfrentar solo la tarea contra Irán si Israel cambia de líder. El apoyo llegó tras meses de distanciamiento entre ambos por la estrategia en la región.
Por otro lado, las consecuencias del ataque traumático de Hamás del 7 de octubre de 2023 son el factor principal de voto para el 68% de los ciudadanos judíos. Aunque la gran mayoría apoya las operaciones militares de defensa, las críticas a Netanyahu no pasan por la guerra en sí, sino por su responsabilidad moral: se le cuestiona no haber evitado la falla de seguridad, haberse resistido a crear una comisión estatal independiente que investigue los errores y el impacto de la reforma judicial de 2023, que dividió fuertemente al país meses antes del ataque.
Qué está en juego
La mayoría de los candidatos, incluidos los dos con más posibilidades de llegar a la jefatura de Gobierno, rechaza las acusaciones de genocidio contra Israel y se opone a un Estado palestino independiente. El resultado de las urnas definirá el rumbo de la guerra con Irán, la situación en Gaza y la relación estratégica con Washington.
A tres años del 7 de octubre: entre el recuerdo del ataque y las críticas a Netanyahu









