Israel conmemoró este miércoles el tercer aniversario del ataque lanzado por Hamás el 7 de octubre de 2023, una ofensiva que dejó 1.195 personas asesinadas y 251 secuestradas y trasladadas a la Franja de Gaza. El ataque desencadenó una guerra que transformó Medio Oriente y que, pese al actual alto el fuego, dejó profundas consecuencias humanitarias y políticas.
Aquel día, milicias palestinas lideradas por Hamás lanzaron la denominada “Operación Diluvio de Al-Aqsa”, que comenzó con el disparo de miles de cohetes desde Gaza y continuó con la infiltración de alrededor de 1.000 combatientes por tierra, mar y aire. Los atacantes ingresaron en comunidades y bases militares del sur de Israel y perpetraron ataques contra civiles y soldados. Entre los episodios más graves estuvo la masacre del festival de música de Reim, donde murieron 364 personas.
La ofensiva coincidió con la festividad judía de Simjat Torá y tomó por sorpresa a las fuerzas israelíes. El Gobierno de Benjamín Netanyahu declaró el estado de guerra, movilizó a decenas de miles de reservistas y lanzó una campaña militar contra la Franja de Gaza.
Tres años después, todos los rehenes fueron devueltos a sus hogares, pero la guerra dejó a Gaza devastada y provocó una crisis humanitaria de enormes dimensiones. Según las autoridades sanitarias del enclave, más de 74.000 palestinos murieron desde el inicio de la ofensiva israelí, mientras la población sufrió desplazamientos masivos y una grave destrucción de infraestructura.
Los homenajes en Israel
Los actos conmemorativos comenzaron con un minuto de silencio a las 6.29, la hora en que comenzó la incursión de Hamás en el sur de Israel. También se realizaron ceremonias en distintas localidades afectadas por el ataque, entre ellas el kibutz Kfar Aza, donde decenas de personas fueron asesinadas y otras fueron tomadas como rehenes.
Las actividades se desarrollaron bajo un fuerte operativo de seguridad y en medio de la campaña para las elecciones generales del 27 de octubre, las primeras desde los ataques. Netanyahu afirmó que “el pueblo se une en el recuerdo” y sostuvo: “Completaremos la misión: estamos aquí y haremos rendir cuentas a todos los asesinos”.
Sin embargo, el ataque del 7 de octubre continúa siendo uno de los principales ejes de la discusión política interna, con cuestionamientos al Gobierno por las fallas de seguridad que permitieron la incursión y por la gestión posterior de la guerra.
Una mirada desde Córdoba
En el marco del aniversario del ataque de Hamás, Hoy Día Córdoba dialogó con Micaela Kaplun, quien forma parte de la comunidad judía en nuestra provincia. La joven fue educada dentro del judaísmo, se define como reformista y afirma que no se identifica con los extremismos religiosos.

Al recordar el 7 de octubre de 2023, Kaplun reconoció que fue un hecho que la afectó profundamente. “Yo sentía que me había pasado a mí. A mí me mató ver el tema de las violaciones, el uso del cuerpo de las mujeres como botín de guerra. Eso me hizo mucho daño”, expresó.
También recordó que, durante los primeros días posteriores al 7 de octubre, compartía de manera constante imágenes de lo ocurrido, hasta que decidió dejar de hacerlo. “Después dije: ‘No, voy a dejar de compartir esas imágenes porque hacen daño’”, contó. A partir de entonces, expresó que comenzó a impactarla también “todo lo que vino después”.
En ese sentido, Kaplun explicó que su mirada sobre el conflicto parte de una postura crítica tanto hacia el ataque de Hamás como hacia las decisiones adoptadas posteriormente por el Gobierno israelí.
“Siempre pertenecí a un movimiento juvenil vinculado con el judaísmo más de izquierda, pero pensado desde Medio Oriente. Estoy a favor de la solución de los dos Estados y tengo una postura muy crítica hacia el gobierno actual de Netanyahu y sus políticas”, señaló.
La joven sostuvo que defiende la causa palestina, pero también considera que debe existir un Estado judío. “Puede sonar idealista, pero creo en la coexistencia y en una solución diplomática. No estoy a favor de las medidas del primer ministro de seguir con la violencia, pero tampoco estoy de acuerdo con la eliminación del Estado de Israel”, sostuvo.
En este sentido, manifestó su deseo de que Netanyahu deje el poder y que Hamás no controle Gaza. Su postura, resumió, apunta a “dos Estados para los dos pueblos”. Sin embargo, su cuestionamiento al primer ministro israelí no comenzó con el ataque del 7 de octubre.
Kaplun señaló que ya antes de este suceso existía un fuerte rechazo hacia Netanyahu y que se realizaban numerosas marchas a lo largo del país. “Después viene el 7 de octubre con todas las críticas que uno le puede hacer al gobierno: los fallos de seguridad. Yo realmente no sé y nadie entiende qué pasó”, sostuvo. La joven remarcó que los familiares de quienes murieron también reclaman investigaciones que, según afirmó, todavía no están siendo respondidas por el Gobierno.
En este marco, la entrevistada afirmó que prefiere diferenciar entre Israel y las decisiones del Gobierno de Netanyahu. “A mí me gusta decir este Gobierno o el Gobierno actual, para separar un poco, porque sé que hay israelíes que no defienden sus políticas”, explicó.
Finalmente, al referirse a la ofensiva israelí en Gaza y a sus consecuencias, expresó: “Todo lo que sabemos y lo que pasó y lo que sigue pasando también me rompe el alma”. Y concluyó: “Desde un lado humano, desde un lado empático, hay que condenar las dos cosas”.
Mientras el mundo mira otros frentes, la crisis en Gaza persiste










