El último informe elaborado y difundido ayer por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtió el incremento de la pobreza monetaria. Entre 2017 y 2018, este flagelo aumentó 7,7% y pasó a afectar al 51,7% de los hogares. “La pobreza monetaria en el país se ha incrementado y afecta de modo particular a las infancias. Ello se plasma con crudeza en el incremento de las privaciones en el espacio de la alimentación”, alertó la UCA.
“No obstante, es importante considerar que salir de la pobreza monetaria no significa pleno ejercicio de derechos, en por ejemplo el espacio de la salud y la educación”, continuaron los autores. “Para ello se requiere de modo adicional de la construcción de estructuras de oportunidades más ricas para quienes menos tienen”, finalizaron.
Alarmante aumento de la pobreza infantil
La pobreza infantil creció 4,1% el año pasado respecto de 2017 y afectó a 4,7 millones de niños, niñas y adolescentes. El dato se desprendió del último informe elaborado y difundido ayer por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA. De esta manera, de acuerdo con la casa de altos estudios, la pobreza estructural alcanzó al 41,7% de los niños argentinos durante 2018. Esto significa que, producto de la recesión y el aumento de los precios, alrededor de 600.000 niños cayeron en la pobreza.
Es importante remarcar que, a diferencia de mediciones que sólo contemplan aspecto económico, la UCA elabora un índice multidimensional que tiene en cuenta seis variables: alimentación, salud, educación, vivienda, acceso a la información y saneamiento. La universidad cruzó esas variables con el ingreso económico de una familia y elaboró una serie de conclusiones que evidencian el impacto de la crisis económica en uno de los sectores más vulnerables.
La primera conclusión es que el 63,4% de los niños vio vulnerado alguno de los derechos descriptos en el párrafo anterior en 2018. En tanto, el 41,7% refiere a aquellos que además de sufrir alguna de esas vulneraciones, carecen de ingresos económicos suficientes. De hecho, la UCA advirtió que el 51,7% vive en hogares pobres en términos monetarios. De este modo, el informe de la universidad destacó que “sin dudas, lo relevante es que la mayoría de las infancias continúan experimentando privaciones inaceptables en múltiples dimensiones del desarrollo”.
Uno de las conclusiones más impactantes del estudio es la multiplicación de los niños con problemas de alimentación. De acuerdo a la universidad de altos estudios, en 2017, el 7,1% presentaba esta problemática. El año pasado, en tanto, la cifra aumentó a 11,2%. Vale recordar que esa medición corresponde a los menores de hasta 17 años que tuvieron hambre -al menos una vez en el último año- y debieron ser asistidos.









