«¿Por qué no voy a ser candidato?», fue acaso la definición más fuerte de Lavagna a lo largo del año. La hizo ayer en el local partidario de Pichetto sobre avenida Belgrano y Matheu, y juntó a los dos dirigentes con colaboradores técnicos del equipo del economista y referentes bonaerenses del sector que conduce el rionegrino.
«Queremos escaparle al pasado y al presente. Me preocupa mucho que tengamos que elegir entre lo peor y lo malo. Hoy la sociedad demanda otra oferta electoral», aseguró Lavagna durante el encuentro.
«Por eso estamos armando un Frente con el socialismo, con el GEN, con Asociaciones Civiles, con una parte de la UCR y ahora con el peronismo. Los tiempos no sobran pero el camino que estamos siguiendo es el correcto», agregó.
El ex ministro de Economía aseguró que «la situación de Argentina es mucho más grave que lo que se está diciendo». «Hay 8 años de estancamiento absoluto, cuatro años del gobierno anterior y cuatro con lo que va de este gobierno; hay disminución del empleo en blanco y en negro y ha caído la calidad del empleo», indicó.
En la reunión que mantuvo Lavagna con Pichetto en privado durante casi dos horas discutieron la posibilidad de realizar una serie de actos y giras en conjunto, como para empezar a entrar en el calor de la campaña. Por ahora, Pichetto no declinó públicamente su candidatura presidencial, pero se espera que ceda a esa pretensión para acompañar a Lavagna, que tiene mejores números.
Los otros dos precandidatos de Alternativa Federal que se anotaron en la pelea nacional son el gobernador salteño, Juan Manuel Urtubey, y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, el único de este espacio que no cierra el diálogo con el kirchnerismo.
El ex ministro, que llegó a Alternativa Federal cuando este espacio ya estaba conformado y cuando ya tenía un puñado de candidaturas anunciadas, expresó que sólo asumiría la postulación presidencial si el resto de sus compañeros de ruta del peronismo alternativo aceptaran bajarse para acompañarlo.
Es la segunda oportunidad en que Lavagna y Pichetto difunden este tipo de encuentros cara a cara, luego de la recordada foto de verano en Cariló, donde el economista fue retratado con sandalias y medias.
De todos modos, las reuniones y conversaciones telefónicas entre los dos dirigentes son moneda corriente. Por caso, la semana pasada se habían reunido en el despacho de Pichetto en el Senado, donde le contó el resultado de las entrevistas que el legislador mantuvo con inversionistas privados durante su viaje a Estados Unidos.
No es un secreto que Lavagna necesita robustecer su armado con un candidato fuerte en la provincia de Buenos Aires: la figurita codiciada es el conductor televisivo Marcelo Tinelli, quien ya dijo públicamente que está meditando el ofrecimiento.
De parte de Pichetto, asistieron a la reunión los ex intendentes de Avellaneda, San Martín y General Villegas, Baldomero «Cacho» Álvarez de Olivera, Carlos Brown y Gilberto Alegre, respectivamente; el ex intendente de Quilmes Eduardo Caamaño; los ex diputados Mabel Müller, Raúl Álvarez Echagüe y Claudia Rucci; entre otros.









