Homenajepara los que resistieron
A 50 años de aquel abril de 1976, cuando la dictadura militar imponía un clima de censura y represión en todo el país, un espacio de libertad vuelve a abrirse en la memoria cultural de Córdoba a través de un homenaje que recupera su historia y su sentido.
La primera parte del encuentro tendrá lugar esta miércoles a las 20 en el Teatro Comedia (Rivadavia 254), con una propuesta que recupera la mística del encuentro espontáneo. Como señala Tito, uno de los grandes impulsores de este espacio, el homenaje se centra en los artistas que resistieron: “¿Te digo quiénes fueron los que resistieron? El público que noche tras noche iba a encontrarse con sus artistas, músicos, poetas, cantores y más de una vez terminaba preso. Esos fueron los que resistieron y para ellos va nuestro homenaje”. La segunda parte de la jornada se trasladará al sitio donde funcionó Tonos y Toneles, en avenida Santa Fe 450, donde el reencuentro busca recrear también el espíritu original del lugar, “a tomar un vino y a comer unas empanadas”.
La palabra de Tito Acevedo
Tito, nacido en Bolívar, rosarino por adopción y cordobés por experiencia, tiene hoy 75 años. Al recordar el local de la avenida Santa Fe 450, donde la mística se hacía carne entre empanadas y vino, las sensaciones lo atraviesan. “Y las emociones son muchas. Sobre todo una cosa que me emocionó porque después de la función de teatro nos vamos todos a donde era “Tono y Toneles» en la avenida Santa Fe 450 a tomar un vino y a comer unas empanadas. Entonces fui y entré al local. Fue una sensación muy fuerte realmente. Era como si estuviese bailando con fantasmas alrededor. Tengo una serie de emociones demasiado fuertes”.
Esos «fantasmas» son los que poblaron las noches de una peña fundada apenas tres semanas después del golpe militar de 1976. Ubicada originalmente en el barrio Alberdi, a la vera del río Suquía, Tonos y Toneles surgió en una casa de paredes de calicanto como un refugio necesario. Allí, la resistencia se ejercía en el acto de compartir una guitarra.
Lo que inicialmente se pensó como una disertación individual, rápidamente mutó por el peso de la historia compartida. Tito reflexiona sobre el origen de esta celebración en el Comedia: “Iba a hacer una charla. Y todo el mundo me decía, ‘Pero vos sos loco, ¿una charla? La cantidad de gente que quiere juntarse. Y bueno, decidí hacerlo con el Comedia y lo que me impresionó es la memoria colectiva de la gente. Creo que para que no se olviden de algo, no hay nada mejor”.
Esa memoria se pondrá en juego sobre las tablas con una dinámica flexible que mezclará géneros y generaciones. Participarán figuras centrales de nuestra cultura como el Dúo Argentino, Silvia Lallana junto a Marcelo Santos, Las Azules, Tere Ferrero y Zurdo Roqué, Facundo Pérez Montiel, Horacio Sosa, Ariel Borda, Sergio Korn y el Dúo Coplanacu. También habrá espacio para la narrativa de la mano de Acevedo, Ricardo Sued, Chiquito Catramboni y Pablo Aguiar.
El sentido de la música y la música sentida
Al ser consultado sobre el significado del arte en aquel momento y en aquellos rincones del país, Tito es rotundo en su convicción: “Sí, no me cabe duda de que la música es liberadora. Yo no soy religioso, pero tengo muy clara una frase de San Agustín que decía, ‘Cuando el hombre trabaja, Dios lo respeta, pero cuando el hombre canta, Dios lo ama’”.
Sin embargo, el ejercicio de recordar no es un camino lineal ni puramente nostálgico. Es un tejido de claroscuros que conecta directamente con la preocupación por el presente político y social. Consultado al respecto, y en diálogo con esta cronista, Tito condensa en una sola imagen la densidad de una vida atravesada por afectos, arte y represión: “Tengo recuerdos imborrables. Gratos recuerdos, malos recuerdos. Buenos recuerdos de reencuentro con amigos, abrazos, grandes abrazos, grandes amores, grandes desamores y también la represión. Y siento que todo ese clima se empieza a repetir ahora. Lo cual me preocupa mucho, no por mí”.
La propuesta de esta noche es, en esencia, volver a poner en circulación una experiencia colectiva: la de una mesa compartida, canciones y una guitarra que pasa de manos. La entrada será gratuita, disponible en boletería dos horas antes de la función hasta agotar la capacidad de la sala.
Nota en desarrollo.









