El Gran Premio de Singapur encendió las alarmas en Alpine. El abandono de Franco Colapinto por problemas en la transmisión en la vuelta 31, sumada al undécimo puesto de Pierre Gasly, coronó un fin de semana oscuro para la escudería francesa en el circuito callejero de Marina Bay. Por primera vez en la temporada, la falta de fiabilidad del monoplaza dejó al equipo sin puntos y profundizó una racha negativa que lo aleja en la pelea por el quinto lugar del Mundial de Constructores.
La falla en el A526 del piloto argentino obligó a detener el auto en pleno trazado y sentenció un cierre amargo para lo que él mismo definió como el peor tramo de su año deportivo. Tras bajarse del vehículo, el bonaerense no ocultó su frustración, aunque rápidamente proyectó su mirada hacia la gira americana, donde espera revertir el panorama adverso que arrastra desde su accidente en Azerbaiyán y las complicaciones estratégicas en Malasia.
“Se viene la parte del año que más espero yo y que más me gusta, la de Estados Unidos, México y Brasil. Tengo que resetearme y volver más fuerte y empezar otra vez porque fueron fines de semana muy duros. Fue definitivamente el peor triplete de mi carrera. Quedan dos tripletes. Espero revertir este momento malo que estoy pasando”, analizó Colapinto en la zona mixta, marcando a fuego la necesidad de un borrón y cuenta nueva de cara al Gran Premio de Estados Unidos en Austin, que se llevará a cabo del 23 al 25 de octubre.
El análisis de la escudería
Desde la cúpula de Alpine, el golpe en Singapur obligó a una fuerte autocrítica. Steve Nielsen, director deportivo del equipo, reconoció la gravedad de la situación tras un “triplete” (Azerbaiyán, Malasia y Singapur) en el que no lograron sumar puntos. Esta sequía permitió que Racing Bulls, su rival directo, ampliara la ventaja a 32 puntos en el campeonato gracias a las actuaciones de Liam Lawson y Arvid Linblad.
Nielsen puso el foco en la necesidad urgente de recuperar la solidez del vehículo. “No solo tenemos que seguir mejorando el rendimiento del coche para ambos pilotos, algo que haremos con más piezas que están en camino, sino que también debemos comprender qué provocó que tuviéramos que detenernos dos veces en pista este fin de semana”, admitió el directivo, haciendo referencia tanto al abandono de Colapinto en la carrera principal como al problema de batería que sufrió en el Sprint.
El jefe del equipo fue contundente respecto a la fortaleza que deben recuperar para las seis carreras restantes: “La fiabilidad ha sido uno de nuestros puntos fuertes esta temporada y es importante que volvamos a tenerla bajo control para asegurarnos de contar con dos coches en la lucha y compitiendo por los puntos”. Con la presión en aumento y millones de dólares en juego por la posición en el campeonato, Alpine y Colapinto tendrán una semana de receso para buscar soluciones de fondo antes del desembarco en Texas.









