Franco Colapinto sufrió su tercer abandono en las últimas cuatro fechas tras retirarse del Gran Premio de Estados Unidos, en Austin. El piloto de Alpine largó desde el fondo de la grilla por una penalización, apostó por una estrategia con neumáticos duros y escaló hasta el decimocuarto puesto, pero un impacto contra el Racing Bulls del británico Arvid Lindblad arruinó el lateral derecho de su vehículo. Tras pasar por los boxes, el equipo francés le ordenó apagar el motor en la vuelta 37. En paralelo, Kimi Antonelli dominó de principio a fin con su Mercedes y quedó a un paso de convertirse en el campeón más joven en la historia de la categoría.
El fin de semana en el Circuito de las Américas venía torcido para el pilarense, quien debió partir vigesimoprimero tras recibir diez posiciones de castigo por reemplazar la unidad de control electrónico. A pesar de esa desventaja inicial, superó rivales en los primeros giros de la carrera y estiró su permanencia en pista para intentar avanzar en la segunda mitad de la prueba. Sin embargo, en el giro 25 se produjo el incidente que sentenció su tarde.
“Una carrera dura y difícil. Muchos daños al final. Me toqué con Arvid y se rompió mucho el auto”, analizó el argentino apenas se bajó de su A526. Además, detalló el plan diseñado junto a los ingenieros de la escudería: “Elegí yo largar con goma dura para ver si podíamos hacer algo distinto a los demás, pero no funcionó. Hubo mucho tráfico, me quedé trabado atrás de los Williams y no los podía pasar. Con el aire sucio fue muy complicado porque se sobrecalentaban las gomas”.
Esta frustración en el trazado texano dejó un saldo negativo para el representante albiceleste, que acumuló cuatro retiros (contando la Sprint de Singapur) en sus recientes cinco apariciones. “De no tener ninguno, a tres en cuatro carreras. Hay que cortar esta racha dura. Estoy triste por lo de hoy, pero hay que resetear rápido. Se viene México por suerte, así que tengo ganas de tener un buen fin de semana ahí”, concluyó.
El Autódromo Hermanos Rodríguez y el posterior viaje a San Pablo para correr en Interlagos asoman como escenarios clave para buscar revancha en el campeonato de constructores, donde el punto que obtuvo Pierre Gasly (finalizó décimo) no sirvió para descontarle a los Racing Bulls, que sumaron dos unidades gracias a Liam Lawson (noveno).
Por otro lado, en Mercedes todo fue festejo. Kimi Antonelli (365) redondeó una actuación superlativa, impuso su ritmo frente a Charles Leclerc (Ferrari) y Max Verstappen (Red Bull), quienes completaron el podio, y alcanzó su noveno triunfo de la temporada. Con este resultado, el italiano estiró su abrumadora ventaja en la cima del campeonato sobre su compañero de equipo George Russell (242) y Lewis Hamilton (241). De esta manera, el próximo domingo en tierras aztecas tendrá la posibilidad concreta de asegurar la corona y hacer historia grande en la Máxima.









