El primer golpe sobre la mesa en la definición de la liga más importante del mundo lo dio Nueva York Knicks, y nada menos que en condición de visitante. Con Jalen Brunson como el dueño absoluto del cierre del partido, el equipo de la Gran Manzana apagó la furia de los Spurs para imponerse en el capítulo inicial por 105-95 y robarse la ventaja de localía en una serie que promete ser de largo aliento.
En el final del juego, el base fue el factor determinante: anotó 13 de sus 30 puntos en el último cuarto, logrando reponerse de distintas dolencias físicas que lo obligaron a retirarse al vestuario durante el primer período. Su actuación estelar dejó sin efecto al fenómeno francés Victor Wembanyama, que logró 26 puntos y 12 rebotes, pero cerró la noche con estadísticas de tiro muy por debajo de sus promedios habituales (6 de 21 en tiros de campo).
Racha histórica que ilusiona
Los Knicks remontaron una desventaja de 14 unidades en el tercer cuarto y lograron extender su invicto a 12 partidos en los actuales playoffs. Esta cifra iguala la segunda racha de victorias más larga en una misma postemporada en la historia de la liga (San Antonio en 1999) y alimenta la ilusión de conseguir su primer anillo de campeones desde 1973.
Además, el triunfo marcó un quiebre en la estadística intachable de la franquicia texana. Por primera vez en su historia, los San Antonio Spurs comenzaron unas Finales de la NBA con una derrota, quebrando un registro perfecto de 6-0 en partidos inaugurales de la máxima cita.
“Simplemente nos mantuvimos unidos. No fue nuestra noche, ni mi noche durante gran parte del partido, pero seguimos buscando la manera y poco a poco fuimos recortando distancias”, declaró Brunson, el gran héroe de la velada en el Frost Bank Center, recinto que contó con la presencia de leyendas como Emanuel Ginóbili, Tim Duncan y el histórico entrenador Gregg Popbovich.
Un susto en pleno partido
Más allá del aspecto deportivo, uno de los momentos más particulares de la noche ocurrió cuando un fanático ingresó corriendo al campo de juego con la intención de tomarse una fotografía con Wembanyama. Rápidamente, los árbitros frenaron las acciones y el personal de seguridad retiró al joven invasor.
“Nunca he estado en esa situación. No sabía cómo actuar. Realmente me sorprendió casi tanto como aquella vez en que un murciélago irrumpió en la cancha”, bromeó el gigante francés, recordando el famoso episodio protagonizado por “Manu” hace varios años atrás.
El segundo encuentro de las Finales se disputará el próximo viernes a las 21:30, en el estadio de San Antonio, donde los locales estarán obligados a ganar para no viajar a Nueva York con una desventaja casi irremontable.









