Ángel Di María puso fin a las especulaciones sobre su carrera y confirmó que continuará jugando al fútbol profesional en Rosario Central. Tras la eliminación en la Copa Libertadores ante Corinthians y el reciente empate frente a Newell’s en el clásico, el delantero había dejado una frase que encendió las alarmas de los hinchas, pero aprovechó la convocatoria a los medios para ratificar su vigencia y descartar categóricamente su despedida de las canchas.
“¿Quise hacer esta conferencia y me quieren retirar? Están todos con que me quieren retirar. En este momento no, estoy muy feliz y contento”, arrancó el rosarino entre risas para descomprimir la sala. Inmediatamente, fue tajante sobre sus próximos pasos: “No me quiero retirar, no me voy a retirar. Estoy disfrutando del fútbol argentino y soy feliz. Es una liga competitiva y tengo muchas ganas de seguir”.
El campeón del mundo en Qatar 2022 también aprovechó para hacer un análisis del clima institucional y deportivo que rodea al Canalla, defendiendo el ciclo que encabeza el entrenador Jorge Almirón. Según su mirada, existe una urgencia desmedida en el ambiente. “Siento que la gente está muy nerviosa con todo este tema, pero estamos pasando un gran momento. El club hace cuatro años viene creciendo cada vez más, jugando todas las competiciones y logrando títulos”, afirmó, al tiempo que apuntó contra el rol de los medios: “A veces la prensa lleva a que todo vaya hacia un nerviosismo, pero nosotros estamos todos juntos y tirando para adelante”.
Hambre de gloria
Lejos de conformarse con lo logrado, el atacante de 38 años dejó en claro que regresó a Rosario con objetivos ambiciosos. “Soy el primero que quiere ganar. Volví porque quiero seguir siendo campeón, ganar cosas y seguir metiendo a Central en copas”, sentenció. Además, reconoció el dolor por las recientes frustraciones deportivas, pero pidió paciencia: “La ilusión que tenía la gente con la Libertadores era la misma que la nuestra, lo mismo en la Copa Argentina. Pero solo gana uno, a veces te agarra un mal partido y quedás afuera”.
La molestia física
En el tramo final de la charla, Di María se refirió a la pubalgia que lo marginó de su plenitud durante las últimas semanas. Lejos de ocultar el problema, admitió que convive con el dolor de forma permanente. “Sigue molestando, pero la voy llevando y me voy sintiendo cada vez mejor. Está ahí, va queriendo irse. Día a día, trabajo tras trabajo. A veces hay días que me siento muy bien y otros días que me levanto con mucho dolor”, explicó el campeón del mundo, destacando el acompañamiento del cuerpo técnico para dosificar las cargas de entrenamiento.









