El presidente de Belgrano, Luis Fabián Artime, encabezó este martes al mediodía una conferencia de prensa para ratificar la realización de la Asamblea Extraordinaria y apuntó con dureza contra quienes acudieron a la Justicia para intentar suspenderla. Tras recibir el aval de la Inspección de Personas Jurídicas (IPJ) y de los tribunales, el dirigente convocó a la masa societaria a votar la modernización reglamentaria esta tarde en el estadio Julio César Villagra.
Acompañado por el secretario Claudio Giomi y el vicepresidente segundo Marcelo Carranza, Artime no ocultó su malestar por el conflicto legal que puso en vilo la jornada institucional. Lejos de utilizar un tono diplomático, expuso su frustración por tener que rendir cuentas en los pasillos de tribunales frente al planteo de los denunciantes.
El dolor y la bronca
“A mí me duele esto: me duele estar ante un juez dando explicaciones. ¿Explicaciones de qué? Tres veces entré al juzgado. No es lindo eso”, reconoció. En la misma línea, elevó el tono para cuestionar las intenciones de quienes buscaron frenar el acto democrático: “Estos insignificantes que tienen tiempo, que es su problema, ponen palos. Yo no tengo tiempo y lo único que hago es trabajar por el club. Estoy recaliente”.
Durante su exposición, minimizó el peso del grupo opositor y defendió la transparencia del proceso. “Un grupo minúsculo se presentó en IPJ, pero el 30% está inhabilitado para votar. De los que hicieron la presentación en la Justicia, uno de ellos no es ni socio”, disparó.
Modernización y reelección
El tratamiento del nuevo texto, que incluye la disolución del grupo familiar tradicional para darle derecho a sufragio a todos sus integrantes, fue defendido como un salto de calidad. “Le damos la posibilidad al socio de que vote más gente. Estamos desarmando el famoso grupo familiar, donde votaba el jefe de familia. Es la época de los cavernícolas”, graficó el presidente, quien recordó que esta reforma era el último de los 20 puntos que había prometido en su campaña electoral.
La propuesta de extender los mandatos a cuatro años, lo que habilitaría una eventual reelección de la actual conducción, fue otro de los ejes calientes. Carranza aclaró que el proyecto “no trae perpetuidad”, mientras que Artime remarcó que la decisión final siempre estará en las urnas: “Hablamos de la reelección e ignoramos al socio, que es el que decidirá si Artime sigue o no. Lo menosprecian”.
Una asamblea abierta
De cara a la reunión de esta tarde, la directiva aclaró que el encuentro no será un mero trámite. Giomi explicó que, si bien el proyecto se somete a consideración de manera general, existe la posibilidad de plantear mociones para modificar artículos específicos en el mismo recinto si los presentes así lo requieren.
“Invito a los socios, que son los que se ponen la camiseta y los que van a tomar la decisión de poder seguir para adelante o retroceder. Tenemos tantas cosas para hacer y estos pequeños palitos en la rueda no nos pueden voltear”, concluyó.









