Pep Guardiola rompió el silencio y expresó su incondicional apoyo al Manchester City, luego de que una comisión independiente de la Premier League hallara culpable al club de 115 cargos por irregularidades financieras. A través de sus redes sociales, el entrenador catalán dejó en claro que acompañará a la institución, a los dirigentes y a los hinchas frente a la amenaza de severas sanciones que podrían incluir hasta el descenso de categoría.
“Quiero que cada aficionado en todo el mundo sepa que estoy aquí; más que nunca”, afirmó el DT en su cuenta de X. En un texto acompañado por fotos con el presidente Khaldoon Al Mubarak, el directivo Ferran Soriano y el trofeo de la Champions League, remarcó su lealtad: “Siempre he estado, estoy y siempre estaré detrás de mi club, mi dueño, mi presidente, Ferran, los jugadores, el personal, Enzo y ustedes, nuestros únicos aficionados. Déjenme ser claro: superaremos esto juntos”.
I want every single @ManCity fan to know I am here; more than ever. I am, always have been, always will, be behind my club, my owner, my chairman, Ferran, the players, staff, Enzo and you, our unique supporters.
Let me be clear: we will get through this together.
I love you all… pic.twitter.com/jmMvwbykqv— PepTeam (@PepTeam) September 30, 2026
El pronunciamiento del técnico, que ya conquistó 20 títulos en el banco de los Ciudadanos, llega en el momento más crítico para la entidad británica. La resolución determinó que, entre las temporadas 2009/10 y 2017/18, la dirigencia organizó contratos alterados con firmas comerciales para inflar artificialmente los ingresos y reducir los costos operativos en sus balances. Esta maniobra le habría permitido esquivar las normas económicas del torneo y de la UEFA. Asimismo, el tribunal comprobó la constante falta de colaboración e intento de obstaculizar la investigación.
Frente a este complejo escenario, la liga deberá establecer el castigo correspondiente. El abanico de penalidades es muy amplio y abarca desde fuertes multas y deducción de puntos, hasta la quita de los campeonatos obtenidos durante ese período o la expulsión directa de la primera división. Por su parte, la cúpula directiva del equipo de Manchester, que sostiene su inocencia y asegura contar con evidencia contundente para revertir la acusación, tiene tiempo hasta el 2 de octubre para interponer una apelación formal ante las autoridades.
En la vereda opuesta a las declaraciones del entrenador, diferentes figuras del entorno futbolístico inglés comenzaron a exigir castigos ejemplificadores. Wayne Rooney, goleador histórico del clásico rival Manchester United, resultó categórico al analizar el caso: “Creo que los veremos descender. Yo les aplicaría la mayor sanción posible, los pondría en la liga más baja y les impondría restricciones sobre el dinero que pueden gastar durante tres o cuatro temporadas”. Además, aclaró que no aceptaría medallas retroactivas si deciden despojarlos de sus coronas.









