Instituto calienta motores y prepara lo que será un duelo trascendental en sus aspiraciones de clasificar a la próxima ronda del Torneo Apertura. La Gloria recibirá a Estudiantes de La Plata el sábado a las 17:15. En la previa, Manuel Roffo se paró frente a los micrófonos una vez terminado el entrenamiento en La Agustina y palpitó lo que viene.
“Vamos por todo”, arrancó marcando el terreno. Al analizar la paridad del campeonato, el arquero explicó: “Todos son difíciles. Con Riestra sufrimos hasta el último minuto. Con Defensa ellos venían invictos y terminamos ganando y jugando bien. A veces tenés que ligar”. Estudiantes es siempre un rival molesto, de todas formas, Roffo remarcó el peso de jugar en Alta Córdoba: “Va a ser difícil, pero en nuestra cancha nos estamos haciendo fuertes”.
El puesto tiene una crueldad implícita que consuma en el mayor de los casos, errores en goles. Consultado sobre cómo transita los altibajos lógicos de su lugar, el guardameta profundizó sobre el trabajo mental y el esfuerzo diario. “Uno se siente mal, pero si trabaja y da todo, no tiene nada que reprocharse”, afirmó. Además, agregó: “Yo soy el primero que me siento a trabajar con el entrenador de arqueros y con mi psicóloga. Cuando las cosas están bien, es todo lindo. Lo difícil es cuando no salen. Ahí ella me ayuda a surfear la ola”.
Por último, el uno que usa la 28 se refirió a las críticas en el mundo virtual y al vínculo con la tribuna. “No miro mucho los comentarios. La gente se expresa porque está lejos. Atrás de un teléfono es más fácil”, indicó.
Sin esquivar la autocrítica, fue empático con el fastidio de los hinchas en los malos momentos: “Yo siempre sentí el apoyo de la gente, pero entiendo que algunos no estén contentos. Yo tampoco lo estaría si tengo a mi equipo que me llegan dos veces y me hacen dos goles, está claro el enojo. Es normal que cuando el equipo pierda la quiera buscar responsable o desahogarse, es parte del juego, y es parte también de nuestro crecimiento entenderlo”, cerró.









