Racing no levanta cabeza y mira el fondo de la tabla más seguido de lo esperado. Tras el empate sin goles ante Ferro en el Sancho, el equipo que conduce la dupla Torres-Motta quedó en la decimotercera posición de la Zona A con 16 unidades. Esta cosecha lo ubica a apenas dos puntos de la zona de descenso y a seis de los puestos de clasificación al Reducido, una distancia que refleja con crudeza un presente adverso.
Los números grafican la dificultad de esta temporada: una sola victoria en las últimas diez presentaciones y una racha vigente de seis partidos consecutivos sin sumar de a tres. Si bien el empate del fin de semana sirvió para cortar la seguidilla de caídas, no logró descomprimir el tenso clima que envuelve al elenco de Nueva Italia.
El próximo compromiso asoma como una final anticipada en la lucha por salir del fondo. El próximo domingo, desde las 15.30, la Academia se presentará en el Estadio Islas Malvinas ante un rival que padece urgencias similares. All Boys llega golpeado, ya que apenas ganó uno de sus últimos 11 partidos, por lo que se espera un trámite de dientes apretados y con mucho más en juego que el simple resultado.
Obligados a rearmar el ataque
Para este duelo, la dupla técnica conformada por Pablo Motta y Ramiro Torres deberá meter mano de forma obligada en la ofensiva. Ricardo Centurión y Pablo Chavarría llegaron a la quinta tarjeta amarilla y estarán ausentes por suspensión, un problema mayúsculo para un armado que justamente viene padeciendo la falta de gol.
En medio de este escenario, Sergio “Pampu” González aparece como una de las principales alternativas para meterse entre los titulares. Mientras se definen las modificaciones con el correr de las prácticas, puertas adentro buscan mantener la calma. El propio Chavarría eligió dar la cara y dejó un claro mensaje: “Nos hacemos cargo de la situación. Estamos dolidos por no ganar, sobre todo por la gente. De esto se sale trabajando y estando unidos”.









