Talleres comenzó la semana con el pie izquierdo y convive con un momento de profunda convulsión futbolística. La derrota por 3-1 ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza dejó a Jorge Sampaoli en la cuerda floja y su continuidad como entrenador del equipo está en duda.
Esta mañana, tras regresar en micro desde tierras mendocinas, el casildense encabezó el entrenamiento en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo. Pese al silencio posterior al partido y los rumores mediáticos sobre una salida inminente, el técnico se mantendrá en su puesto, al menos, hasta el compromiso del próximo lunes frente a Rosario Central.
Las estadísticas del Torneo Clausura son lapidarias: el elenco albiazul acumula cuatro caídas en apenas cinco fechas, marcha último en la Zona A y evidencia una mandíbula floja alarmante al haber recibido diez goles, convirtiéndose en la valla más vulnerada del campeonato.
En este escenario crítico, el duelo ante el Canalla asoma como un verdadero plebiscito. La gente hablará y dejará su veredicto en las tribunas del Kempes, aunque está claro que la decisión definitiva sobre el destino del proyecto será potestad exclusiva del presidente Andrés Fassi.
Mientras el titular albiazul evalúa el cuadro de situación, la danza de nombres ya comenzó a girar en barrio Jardín. Según trascendió en las últimas horas, desde el entorno de Gustavo Quinteros confirmaron un llamado exploratorio por parte de la dirigencia para conocer sus pretensiones. El entrenador, que fue recientemente cesado de su cargo en Independiente tras una floja campaña y cortocircuitos internos, quedó en libertad de acción y asoma como una opción para agarrar el equipo en caso de que “Sampa” termine dando un paso al costado.









