Talleres profundiza su crisis partido a partido. El equipo que por ahora dirige Jorge Sampaoli -¿sigue?- se muestra vulnerable y carece de rebeldía. Anoche, en su visita al estadio Víctor Legrotaglie, volvió a tropezar al perder 3 a 1 con Gimnasia de Mendoza y quedó hundido en el último lugar de la Zona A del Torneo Clausura.
Las claves de la derrota
Penal tempranero. El partido se hizo cuesta arriba desde el arranque. A los ocho minutos, el árbitro Andrés Gariano sancionó una pena máxima por lo menos polémica a favor del local. Resulta llamativo que sea el mismo juez que la semana pasada omitió un claro penal contra Ángel Correa en el encuentro entre River y Tigre. Agustín Módica no perdonó y ese golpe inicial desmoronó cualquier planificación albiazul.
Sin respuesta en la mitad de la cancha. El equipo lució quebrado, sin contención ni fluidez en el juego. En ese sentido, Federico Fattori redondeó una noche para el olvido y fue el principal responsable del segundo tanto rival, al perder una pelota clave en la mitad de la cancha que le dejó el camino libre a Módica para marcar el 2 a 0.
Mandíbula floja y una defensa que no da garantías. Ante el primer cachetazo, el Matador se desmorona por completo y evidencia una fragilidad alarmante en su última línea. Así le sucedió ante Vélez y Lanús. Los números hablan por sí solos y exponen esta falencia de manera contundente: ya recibió diez goles en apenas cinco partidos disputados en el Clausura.
Sin referencia en el área y un debut a destiempo. Sampaoli paró un 4-2-3-1 probando a Valentín Depietri como principal carta ofensiva. El refuerzo Agustín Álvarez Martínez no pudo estar ni en el banco de suplentes porque todavía no se cerró la transferencia de Rodrigo Guth al fútbol holandés, lo que impide habilitar el cupo del atacante uruguayo. Depietri nunca gravitó por el medio y para intentar ganar peso, el DT eligió a Valentín Dávila sobre Ronaldo Martínez en el complemento. Otra llamativa decisión del entrenador llegó con el marcador 3 a 0 en contra, cuando mandó a la cancha al juvenil Bruno Trey, quien debutó en Primera en un contexto de absoluta hostilidad y desorden.
Las excepciones en medio del caos. En un duelo que terminó desvirtuado y con diez jugadores por lado tras las expulsiones de Román Riquelme y Juan Franco, la actitud de Rick Lima Morais, el empuje de Valentín Depietri y algunos destellos de Emiliano Chiavassa asomaron como lo único rescatable de la noche. Sumado a esto, Ezequiel Unsain atajó un penal para evitar una caída mayor y Santiago Fernández logró anotar el descuento, pero nada de eso alcanzó para tapar la gravedad del momento que atraviesa el Albiazul.









