El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, celebró este 29 de marzo nueve años al frente de la entidad con un balance marcado por la consolidación institucional, éxitos deportivos y crecimiento económico, aunque atravesado por un escenario judicial que suma incertidumbre en la antesala del Mundial 2026.
Desde la AFA destacaron que, desde su asunción en 2017, la gestión logró encauzar la organización tras una etapa de crisis, fortaleciendo la estructura interna y afianzando el vínculo con clubes y ligas de todo el país. En ese sentido, subrayaron una mayor federalización del fútbol argentino, con participación activa de instituciones del interior.
El informe institucional también remarcó avances en la modernización administrativa, con la incorporación de herramientas tecnológicas y mejoras en los mecanismos de control y gestión, lo que permitió optimizar procesos y transparentar el funcionamiento interno.
En el plano deportivo, el ciclo de Tapia se caracterizó por la recuperación del protagonismo internacional de la Selección argentina, además del impulso a los seleccionados juveniles y al desarrollo del fútbol femenino, bajo una planificación sostenida y una identidad definida.
A nivel económico, la conducción resaltó un aumento en los ingresos comerciales, la firma de acuerdos estratégicos y una administración que permitió sostener las competencias locales e invertir en infraestructura y formación.
Sin embargo, este balance convive con un complejo frente judicial. El juez en lo penal económico Diego Amarante rechazó recientemente un pedido de Tapia para salir del país por 60 días en una causa por presunta retención indebida de aportes, argumentando falta de precisiones y documentación.
En paralelo, el juez federal Adrián González Charvay ordenó allanamientos en las sedes de Viamonte y Ezeiza en el marco de una investigación por supuesto manejo irregular de fondos a través de la firma TourProdEnter, vinculada al empresario Javier Faroni. La causa también alcanza al tesorero Pablo Toviggino por presuntos vínculos con operaciones inmobiliarias y posibles desvíos.
A este escenario se suma la decisión del Gobierno nacional de implementar una veeduría por 180 días sobre la AFA. Los designados Rubén Miguel Pappacena y Agustín Ortiz de Marco tendrán a su cargo el análisis de balances, contratos, aportes y relaciones comerciales de la entidad.
De este modo, el aniversario de la gestión de Tapia encuentra a la AFA en un momento de contraste: con indicadores deportivos y económicos positivos, pero bajo la lupa judicial y política en un año clave para el fútbol argentino.
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