La Selección argentina juvenil femenina de handball sufrió una ajustada derrota por 24 a 23 frente a Serbia en la ciudad de Craiova, Rumania. En su penúltima presentación por la ronda de reclasificación del Campeonato Mundial U18, la Garrita no logró sostener la ventaja en los minutos finales y ahora deberá conformarse con disputar por el vigesimotercer lugar de la competencia.
El equipo conducido por González Arias, que arribó a este certamen como flamante campeón sudamericano, venía de encadenar dos triunfos consecutivos ante Guinea y Uzbekistán. Sin embargo, el duelo ante las europeas comenzó cuesta arriba. Tras un inicio equilibrado, las balcánicas aprovecharon una serie de exclusiones y pérdidas argentinas en ataque para hilvanar un parcial favorable, yéndose al descanso con un holgado 16 a 11 a su favor.
En el complemento, el desarrollo cambió rotundamente. Apoyadas en las atajadas de Maia Pecnik y Victoria Trebini, sumado al aporte goleador de Josefina Carrizo y Lou Genoud, las albicelestes crecieron en el juego. A eso le sumaron la efectividad inmaculada de Catalina Podestá, quien no solo finalizó como máxima artillera del duelo con ocho tantos, sino que se consolidó como la carta ofensiva principal de todo el plantel con 30 gritos acumulados en el campeonato. Así, firmaron un pasaje excepcional, revirtieron el marcador y pasaron al frente por 22 a 20 a falta de ocho minutos para el epílogo.
No pudo aguantar en el final
A pesar del enorme esfuerzo físico para remontar la desventaja de cinco goles, una sucesión de imprecisiones en el tramo decisivo le permitió a la formación rival recuperar el control de las acciones. Las argentinas tuvieron la última posesión del balón para forzar el empate, pero el triunfo quedó en manos del conjunto europeo.
De esta manera, la Garrita jugará este viernes a las 5.45 (hora de nuestro país) para bajar el telón de su estadía mundialista cuando se mida ante Kazajistán, buscando culminar con una sonrisa.









