El Banco Central de la República Argentina (BCRA) adquirió US$62 millones en el mercado de cambios y acumuló US$175 millones en lo que va del año. En paralelo, las reservas brutas ascendieron a US$44.781 millones, el nivel más alto de la actual gestión y el mayor registro de los últimos tres años, de acuerdo con información oficial.
La evolución de las reservas se dio en una semana atravesada por vencimientos de deuda y por el acceso a financiamiento externo. En ese marco, el BCRA concretó una operación de Repo por US$3.000 millones con un grupo de bancos internacionales, a un plazo de 372 días y con una tasa atada a la Secured Overnight Financing Rate (SOFR) más un spread cercano a 400 puntos básicos. El crédito está garantizado con títulos públicos.
La operación se realizó en la antesala de pagos de deuda por US$4.216 millones, lo que había generado expectativas sobre el manejo de la liquidez en moneda extranjera.
El ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó a la oposición por criticar el crédito, aunque analistas advirtieron que la operación implica un aumento del pasivo.
El economista Cristian Buteler señaló que habrá un crecimiento neto de deuda, mientras que Carlos Rodríguez, ex asesor presidencial, sostuvo que el endeudamiento aumentaría por la diferencia entre intereses y aportes del Tesoro. Desde IDB, Nicolás Capella afirmó que el Repo funciona como financiamiento puente, aunque planteó dudas sobre la disponibilidad futura de pesos. A su vez, Marina Dal Poggetto, directora de ECoGo, advirtió que Argentina aún no logró volver al mercado de capitales en condiciones sostenibles.
Esquema cambiario y reservas
Según los datos del BCRA, la suba de las reservas brutas se produjo bajo el esquema de bandas cambiarias, que se ajusta en función de la inflación informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En este régimen, la autoridad monetaria puede comprar divisas cuando la oferta supera a la demanda.
Operadores señalaron que las compras se concentraron en ruedas con mayor disponibilidad de dólares, lo que permitió mantener el tipo de cambio mayorista dentro de la banda vigente. Analistas del mercado remarcaron que el incremento de las reservas brutas no implica necesariamente una mejora equivalente en las reservas netas, ya que estas últimas dependen de pasivos, swaps y otros compromisos externos.
En ese sentido, indicaron que el impacto final sobre la posición externa del BCRA estará condicionado por el cumplimiento de los vencimientos y el costo del financiamiento obtenido en el mercado internacional.
La industria y la construcción cerraron noviembre con fuertes caídas interanuales









