A cuatro días de un vencimiento clave de deuda por más de US$ 4.200 millones, los mercados financieros locales iniciaron el año con subas en acciones y bonos, en una rueda atravesada por dos ejes centrales: la expectativa por la estrategia oficial para cumplir con el pago y la reacción global tras la detención de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, por parte de Estados Unidos.
En la plaza local, el S&P Merval avanzó 0,1% y cerró en 3.130.196 puntos, mientras que medido en dólares subió 0,4%, hasta 2.031 puntos. En paralelo, los títulos soberanos argentinos operaron con mayoría de alzas: los Bonares subieron hasta 0,8%, liderados por el Bonar 2029, y los Globales avanzaron hasta 1,1%, impulsados por el Global 2029. El riesgo país se ubicó en 566 puntos básicos.
ADRs y acciones locales
En Nueva York, los American Depositary Receipts (ADR) mostraron un desempeño dispar. Grupo Supervielle, entidad financiera argentina, lideró las subas con +5,9%, seguido por Grupo Financiero Galicia, con +5,2%. En el extremo opuesto, IRSA, compañía del sector inmobiliario, cayó 1,4%. Entre los papeles destacados, Mercado Libre, empresa de comercio electrónico y tecnología, avanzó hasta 9,1%.
A nivel doméstico, se observaron bajas en Transener, empresa de transporte eléctrico (-2,2%), y Sociedad Comercial del Plata (-2,1%), mientras que Bolsas y Mercados Argentinos, operador del mercado de capitales, subió 4,9%.
Venezuela, energía y efectos indirectos
El frente externo estuvo dominado por la situación en Venezuela. Según Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria, firma de servicios financieros, el impacto inmediato se concentró en el sector energético estadounidense. “Los principales ganadores fueron las compañías petroleras y de servicios energéticos de Estados Unidos, ante la expectativa de participar en una eventual reconstrucción de la infraestructura venezolana”, señaló.
En paralelo, los bonos soberanos venezolanos y la deuda de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) registraron fuertes subas. Sin embargo, el precio internacional del petróleo se mantuvo prácticamente sin cambios, lo que indica que el mercado ya descontaba un desenlace político y que una recuperación productiva llevará tiempo.
Araujo remarcó que el impacto sobre Vaca Muerta, la formación no convencional ubicada en la Cuenca Neuquina, “no es inmediato ni concluyente”. En ese marco, Criteria decidió mantener bajo observación a YPF, la petrolera controlada por el Estado argentino, y a Vista Energy, sin modificar por ahora sus recomendaciones de inversión.
Históricamente, Venezuela fue un proveedor clave de crudos pesados y extrapesados para el sistema de refinación de Estados Unidos, especialmente en el Golfo de México. La caída de su producción —desde 3,5 millones de barriles diarios a menos de 800 mil en los peores momentos— no eliminó su rol estratégico, sino que lo transformó en una oferta latente, cuya reactivación podría alterar equilibrios regionales a mediano plazo.
Dólar y Banco Central
En el mercado cambiario, el dólar operó a la baja en el segundo día del nuevo esquema de bandas cambiarias. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó compras netas por US$ 21 millones, la primera intervención de este tipo en nueve meses, una señal valorada por el mercado en términos de recomposición de reservas.
El dólar mayorista cerró a $1.470, mientras que el minorista se mantuvo estable en $1.495 en el Banco Nación. Las cotizaciones financieras y el mercado de futuros también mostraron bajas, en un contexto de menor volumen operado.
Con el vencimiento de deuda cada vez más cerca, los operadores descuentan el pago, pero siguen atentos al mecanismo elegido por el Gobierno, ya que la forma en que se cubra el compromiso será clave para definir el humor del mercado en el arranque de 2026.
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