El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará a Tailandia para participar de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que se desarrollarán en Bangkok entre el 12 y el 18 de octubre. Durante su estadía, tiene previsto reunirse con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, con el objetivo de avanzar en el cierre de la tercera revisión del acuerdo con la Argentina.
El funcionario viajará acompañado por el viceministro de Economía, José Luis Daza; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning.
El encuentro se producirá pocos días después de la misión técnica del Fondo que permaneció en Buenos Aires entre el 21 y el 29 de septiembre. La delegación, encabezada por Joyce Wong, analizó el cumplimiento de las metas correspondientes al segundo trimestre y, al finalizar la visita, informó que las conversaciones continuarían para intentar alcanzar un acuerdo a nivel del staff.
La tercera revisión tiene como ejes el desempeño de las cuentas fiscales y la acumulación de reservas internacionales. Para 2026, el programa establece una meta de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI. Durante los primeros ocho meses del año, el resultado primario acumuló alrededor de 1,1% del PBI, mientras que el resultado financiero fue positivo en aproximadamente 0,2%.
En materia cambiaria, el Banco Central acumuló compras de dólares por más de US$14.000 millones durante el año. El cumplimiento de las metas será determinante para avanzar hacia la aprobación de la revisión y habilitar un nuevo desembolso de aproximadamente US$900 millones.
Las advertencias de Georgieva
El viaje de Caputo coincidirá con un escenario internacional que el propio FMI considera desafiante. En la antesala de las reuniones de Bangkok, Georgieva advirtió sobre el impacto combinado de los precios de la energía, el avance de la inteligencia artificial y el elevado nivel de deuda pública.
La titular del organismo señaló que el encarecimiento de la energía puede generar una combinación de mayor inflación y menor crecimiento, mientras que el avance de la inteligencia artificial podría impulsar la demanda y la inversión, aunque también ampliar las diferencias entre países.
Georgieva también reclamó a los gobiernos planes creíbles de consolidación fiscal, en un contexto de mayores costos de financiamiento. Además, planteó la necesidad de impulsar reformas estructurales, mejorar la capacitación laboral, reducir la burocracia y fortalecer la seguridad energética.
En paralelo, el FMI viene señalando que uno de los desafíos de la Argentina es lograr que la recuperación económica se extienda a una mayor cantidad de sectores y genere más empleo, más allá del desempeño de actividades como energía, minería y agro.









