El presupuesto 2026 de la Fábrica Argentina de Aviones “Brigadier San Martín” (FAdeA) vuelve a poner bajo la lupa la situación financiera de la empresa estatal con sede en Córdoba. El esquema aprobado por el Ministerio de Economía contempla un resultado operativo negativo de $14.520 millones, aunque proyecta un resultado financiero positivo de $104,2 millones al cierre del ejercicio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aprobó el Plan de Acción y Presupuesto 2026 mediante la Resolución 1289/2026, publicada este miércoles en el Boletín Oficial. El documento prevé ingresos de operación por $135.090 millones y gastos por $149.610 millones.
La diferencia entre ambos conceptos determina el rojo operativo de $14.519,98 millones. Sin embargo, el resultado cambia al incorporar los recursos corrientes: FAdeA contempla $14.850 millones en transferencias de la Administración Nacional, que llevan los ingresos corrientes a $149.941 millones frente a gastos por $149.794 millones.
De esta manera, el resultado económico proyectado es positivo en $147,3 millones. Al incorporar los movimientos de capital, el resultado financiero final alcanza $104,2 millones.
“El problema estructural todavía no está resuelto”
Para Oscar Agost Carreño, legislador provincial de Córdoba y presidente del bloque PRO en la Legislatura provincial, la diferencia entre ambos resultados es central para entender la situación de la fábrica.
“Es un dato preocupante porque demuestra que el problema estructural de FAdeA todavía no está resuelto”, sostuvo en diálogo con Hoy Día Córdoba. Y agregó: “Una cosa es el resultado financiero final y otra muy distinta es el resultado de la operación de la empresa”.
Según planteó, que la compañía gaste unos $14.520 millones más de lo que genera con su actividad demuestra que todavía no logra sostenerse con sus propios ingresos.
Agost Carreño recordó que durante su mandato como diputado nacional integró la Comisión de Defensa y que durante 2025 siguió especialmente la situación de FAdeA. En ese período presentó pedidos de informes y realizó planteos ante el Ministerio de Defensa y las autoridades de la empresa.
“Defender FAdeA no significa esconder estos números. Al contrario: significa reconocerlos y exigir un plan para corregirlos”, afirmó.

Transferencias por $14.850 millones
El legislador también marcó una diferencia entre la asistencia estatal y una recuperación genuina de la actividad. “FAdeA no tiene un resultado operativo positivo. Tiene un déficit operativo cercano a $14.520 millones y recibe transferencias estatales por aproximadamente $14.850 millones. Después de esas transferencias aparece un resultado financiero final apenas positivo”, explicó.
A su criterio, esos recursos pueden resultar necesarios para evitar una interrupción de las operaciones, pero no resuelven por sí mismos el problema estructural.
“La solución es conseguir actividad, contratos y facturación”, señaló. En ese sentido, consideró que el Estado puede financiar una etapa de recuperación de una empresa estratégica, pero advirtió que las transferencias no deberían convertirse en el mecanismo permanente para sostenerla.
Agost Carreño recordó que en el dictamen alternativo de Presupuesto 2026 impulsado por su espacio se planteó asistencia financiera para FAdeA, pero acompañada por un Plan Plurianual de Recuperación Industrial y Financiera 2026-2028 y una rendición periódica de resultados.
Qué hay detrás de los $25.346 millones
Otro de los puntos que genera interrogantes es el esquema financiero previsto para 2026. El presupuesto contempla un incremento de $25.345,6 millones en las cuentas a pagar, dentro del aumento de otros pasivos.
El legislador pidió no interpretar automáticamente ese monto como deuda con proveedores. “Cuentas a pagar no necesariamente significa exclusivamente deuda con proveedores. Hay que conocer la composición de esos $25.346 millones antes de afirmarlo”, precisó.
En ese sentido, reclamó que el Gobierno detalle cuánto corresponde efectivamente a proveedores, qué parte se encuentra vencida, cuál es la antigüedad de las obligaciones y qué cronograma existe para su cancelación.
“Para una fábrica aeronáutica esto es especialmente sensible. No se puede recuperar producción si los proveedores terminan funcionando como financistas involuntarios de la empresa”, sostuvo.
El presupuesto proyecta que FAdeA finalizará 2026 con un pasivo total de $152.004 millones. A su vez, contempla $201 millones para formación bruta de capital fijo, principalmente en maquinaria y equipamiento.
El foco puesto en los contratos
Para Agost Carreño, una de las principales cuestiones a resolver es la previsibilidad de la actividad. El presupuesto de FAdeA plantea sostener los contratos con el Estado argentino y ampliar la cartera de clientes fuera de ese ámbito.
El legislador consideró que la empresa necesita una base de contratos plurianuales con las Fuerzas Armadas, pero también una mayor participación en el mercado comercial y externo.
“Una fábrica aeronáutica no puede comenzar cada ejercicio sin saber con suficiente anticipación qué aeronaves va a mantener, reparar o modernizar”, afirmó.
En ese punto, hizo una precisión sobre los contratos con la Fuerza Aérea. “Sí hubo avances contractuales. Por eso no diría que no hubo contratos. El problema central fue la demora, la discontinuidad y la falta de una cartera de trabajo suficientemente previsible”, señaló.
A su entender, la Fuerza Aérea debe proporcionar una base estable de demanda para que FAdeA pueda planificar compras, personal, mantenimiento e inversiones. Al mismo tiempo, planteó que la empresa no debería depender exclusivamente de ese cliente.
Reclamo para los próximos tres años
Agost Carreño sostuvo que el debate no debería limitarse a cuánto dinero necesita FAdeA para completar el ejercicio. “Necesitamos saber cuál es el plan industrial de FAdeA para los próximos tres años”, afirmó.
Entre los datos que considera necesarios incluyó los contratos previstos para 2026, 2027 y 2028; el peso de los acuerdos con la Fuerza Aérea; las proyecciones de facturación a privados y al exterior; la deuda vencida y el porcentaje de capacidad instalada que efectivamente se utiliza.
También planteó que debería existir una meta concreta para reducir progresivamente la dependencia de las transferencias del Tesoro.
“No alcanza con saber cuánto dinero necesita FAdeA para llegar a diciembre. Necesitamos saber cómo hacemos para que cada año necesite menos transferencias y genere más ingresos propios”, resumió.
Desafío de recuperar actividad
El presupuesto 2026 contempla una dotación de 705 trabajadores, con 519 cargos técnicos y profesionales, 80 directivos, 56 empleados de operación y 50 administrativos. El gasto en personal está previsto en $46.605 millones, mientras que bienes y servicios demandarían otros $100.949 millones.
El esquema también obliga a FAdeA a ejecutar un plan de ahorro durante el ejercicio y reconoce que las restricciones de caja limitan su capacidad para financiar inversiones con recursos propios.
Para Agost Carreño, la recuperación debería apoyarse en una combinación de contratos con las Fuerzas Armadas, mantenimiento aeronáutico comercial, producción de componentes, exportaciones y acuerdos con fabricantes internacionales.
“FAdeA tiene que volver a vivir fundamentalmente de fabricar, mantener, modernizar y vender”, concluyó.
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Prueben con ser un poco mas productivos, no pueden estar 2 años para construir un avión Pampa o 4 años para actualizar un Hércules. Brasil construye un avión tipo Hércules cada 6 meses. Vos llevas un avión para hacerle mantenimiento y no sabes cuando te lo devuelven terminado.