La inflación volvió a desacelerarse en junio y marcó un 1,9% mensual, el registro más bajo de los últimos diez meses. El dato, difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), mostró una marcada moderación en Alimentos y bebidas no alcohólicas, que aumentó apenas 1,3%, y permitió que el índice perforara por primera vez desde agosto de 2025 el umbral del 2%.
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba de 16,8% en el primer semestre, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que la media móvil de tres meses cayó medio punto porcentual respecto de mayo, alcanzando el nivel más bajo desde octubre del año pasado. Además, remarcaron que la inflación núcleo descendió a 1,6%, el menor registro desde julio de 2025, como una señal de consolidación del proceso de desinflación.
Alimentos volvieron a moderarse
La desaceleración del rubro de alimentos fue uno de los principales factores detrás del dato de junio.
Pedro Martínez Gerber, economista de PxQ, señaló que el incremento de 1,3% en Alimentos y bebidas fue el más bajo desde junio de 2025. Según explicó, la estabilidad en los precios de la carne y la caída de las frutas compensaron el aumento registrado en las verduras.
El especialista sostuvo que además ya quedaron atrás los impactos que habían generado la devaluación, la suba de la carne y los combustibles, aunque advirtió que algunas consultoras esperan una leve aceleración durante julio.
Por su parte, Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, afirmó que la composición del índice «deja una señal positiva hacia adelante», ya que los bienes aumentaron apenas 1,4%, mientras que los productos de consumo masivo mostraron incrementos muy acotados.
Qué rubros aumentaron más
La división con mayor incremento fue Recreación y cultura, con 4,2%, impulsada por el aumento de los paquetes turísticos durante el inicio de las vacaciones de invierno.
Le siguieron:
- Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: 3,3%.
- Precios estacionales: 3,4%.
- Precios regulados: 2,3%.
En contraste, las menores variaciones correspondieron a:
- Prendas de vestir y calzado: 0,4%.
- Comunicaciones: 0,9%.
En las regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo, la mayor incidencia correspondió a Alimentos y bebidas no alcohólicas, mientras que en el Gran Buenos Aires, Noreste y Patagonia el principal impulso provino de Vivienda, por los aumentos en electricidad, alquileres y expensas.
La inflación núcleo volvió a bajar
Uno de los datos más observados por los analistas fue la evolución de la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales.
Este indicador pasó de 1,9% en mayo a 1,6% en junio, reflejando una desaceleración en la tendencia de fondo de los precios.
El Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) consideró que este resultado representa una señal favorable, aunque pidió cautela porque los relevamientos privados de julio ya muestran una aceleración en algunos alimentos, especialmente carne y productos frescos.
En tanto, Fiorella Scalise, economista de EcoGo, advirtió que continúa ampliándose la diferencia entre bienes y servicios. Mientras los primeros crecieron 1,4%, los servicios avanzaron 2,9%, impulsados por alquileres, expensas y otros precios regulados.
¿Qué esperan las consultoras para julio?
Aunque el dato de junio fue mejor al esperado por buena parte del mercado, la mayoría de las consultoras proyecta que la inflación volvería a ubicarse cerca del 2% durante julio.
Rocío Bisang, economista de GMA Capital, explicó que la desaceleración no será lineal y que el receso invernal suele presionar sobre algunos precios estacionales, especialmente turismo y recreación.
En la misma línea, Fiorella Scalise estimó que el IPC podría superar nuevamente el 2% por el efecto de las vacaciones de invierno.
No obstante, Pedro Martínez Gerber prevé que la inflación se mantenga en torno al 1,9%, mientras que Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, incluso proyectó un 1,8%, apoyado en una mayor estabilidad cambiaria y en la continuidad de la política monetaria restrictiva.
Desde M&M Investments señalaron que uno de los principales interrogantes será determinar si el aumento del dólar registrado en junio tendrá un traslado a precios con algún rezago o si, por el contrario, la menor demanda continuará limitando ese efecto.
Para Santiago Casas, el escenario sigue siendo favorable para una desaceleración gradual durante el segundo semestre. Según sostuvo, el equilibrio fiscal y una política monetaria contractiva podrían consolidar la baja de la inflación y favorecer una recuperación del poder adquisitivo y del consumo si la tendencia se mantiene.









