La espera terminó poco después de las 21. Con una Plaza de la Música colmada y entradas agotadas, Las Pastillas del Abuelo salieron a escena para reencontrarse con el público cordobés en una noche que combinó clásicos, canciones recientes y varios momentos de fuerte conexión con los fanáticos.
Antes, la banda local Pachecos había calentado el ambiente como telonera. Con una propuesta que combina el folclore cordobés con sonidos más actuales, el grupo aportó una cuota bien norteña a la noche y aprovechó su paso por Plaza de la Música para presentar «Fútbol», una canción inspirada en la pasión popular por ese deporte.
Y llegó el turno de Las Pastillas…con más de dos décadas de trayectoria a cuestas, la formación integrada por Piti Fernández, Bochi Bozzalla, Fernando Vecchio, Santiago Bogisich, Juan Comas, Alejandro Mondelo y Joel Barbeito volvió a demostrar por qué mantiene un vínculo tan sólido con sus seguidores.
La apertura estuvo en manos de «Historias», canción elegida por votación de los propios fanáticos antes de comenzar el show. No se trató de una elección menor: la canción forma parte del segundo álbum de estudio del grupo, el emblemático Disco Rojo, publicado en 2006, y sigue siendo una de las más queridas por los pastilleros.
A partir de allí, el recital tomó el ritmo habitual de Las Pastillas: un repertorio amplio, recorrido por distintas etapas de su carrera y sostenido por un público que pareció conocer cada palabra. Sonaron temas como «Amar y envejecer», «Rompecabezas de amor», «Dónde esconder tantas manos», «Intruso», «La creatividad», «Ama a quien llora por ti», «Ojos de dragón», «Otra vuelta de tuerca» y «Rocanrol N’N’N'», además de «Excusa», una de las canciones más recientes del grupo.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con «¿Qué es Dios?», la canción dedicada a Diego Armando Maradona. Mientras interpretaba el tema, Piti Fernández se cubrió con una bandera argentina y dejó que, por momentos, fueran las miles de voces presentes las que tomaran el protagonismo. La escena sintetizó buena parte del espíritu del recital: una banda tocando y una multitud completando las canciones.
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El repertorio también encontró espacio para un clásico ricotero. Cuando sonó «La Parabellum del Buen Psicópata», la respuesta del público fue inmediata, con buena parte de la Plaza de la Música acompañando cada verso. Además, el Piti mostró una remera con la imagen del Indio Solari, un gesto que fue celebrado por los fanáticos y que terminó de funcionar como un homenaje a una de las figuras más influyentes del rock argentino, cuyo legado sigue atravesando generaciones.

Las Pastillas del Abuelo volvieron a apoyarse en aquello que mejor saben hacer: canciones, cercanía y una identidad construida a lo largo de más de dos décadas de trayectoria. El show se extendió hasta pasadas las 23 y dejó la sensación de haber sido, más que un recital, un nuevo capítulo de una relación que la banda mantiene intacta con su público. La gira continuará este sábado en Río Cuarto, donde el grupo se presentará desde las 19 en el Predio West.












