La Federación de Empresarios del Transporte Automotor de Pasajeros (Fetap) y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) mantienen negociaciones para evitar una nueva medida de fuerza en el transporte urbano de Córdoba, ante las dificultades para afrontar el pago de salarios y del medio aguinaldo.
El conflicto se desató luego de que las empresas advirtieran que el anticipo salarial del 40% previsto en el convenio de los choferes podría abonarse con una escala salarial desactualizada, sin contemplar el último incremento paritario acordado en abril. Además, también plantearon la posibilidad de pagar el Sueldo Anual Complementario (SAC) en cuotas debido a la situación financiera que atraviesa el sector.
En ese contexto, durante las últimas horas se abrió una mesa de diálogo de la que participan, además de Fetap y UTA, la Subsecretaría de Transporte de la Municipalidad de Córdoba y las secretarías provinciales de Transporte y de Trabajo. El objetivo es alcanzar un acuerdo que permita garantizar el pago del anticipo salarial con las escalas vigentes y evitar una interrupción del servicio desde la medianoche del próximo martes.
Según trascendió, las conversaciones avanzan hacia un preacuerdo para que el lunes se efectúe el depósito del adelanto de haberes respetando los aumentos salariales acordados. Esto permitiría ganar tiempo para continuar las negociaciones vinculadas al pago del aguinaldo, cuya fecha límite es el 30 de junio.
Desde la UTA mantienen el estado de alerta. El secretario gremial del sindicato en Córdoba, Pablo Farías, señaló que esperarán hasta último momento para verificar la acreditación de los fondos y advirtió que, si el anticipo se liquida con una escala salarial que desconozca la última paritaria, podrían adoptarse medidas de fuerza.
Por su parte, el gremio atribuye parte de la crisis a la falta de actualización de los ingresos del sistema. El vocero de UTA, Adrián Lentini, sostuvo que la Municipalidad no actualizó en tiempo y forma el costo por kilómetro ni reconoció diferencias correspondientes a los meses de abril y mayo, lo que habría generado un desfasaje entre los costos operativos de las empresas y los recursos que perciben.
De esta manera, las próximas horas serán determinantes para definir si el transporte urbano de pasajeros funcionará con normalidad o si se profundiza el conflicto salarial que mantiene en vilo al sistema.









