¿Qué pasa cuando el desarrollo inmobiliario cambia la escala y el perfil de un barrio? El avance de grandes emprendimientos, el aumento de la densidad habitacional y el valor del suelo pueden modificar la identidad de zonas que tradicionalmente han sido residenciales. Este cambio es algo a lo que se enfrentarían los vecinos de Villa Cabrera, Parque Chacabuco y sectores aledaños si se termina por concretar un proyecto que está avanzando en la construcción de dos torres de 14 pisos en el predio del Córdoba Shopping, con un total de 256 departamentos y la proyección de un tercer edificio de cuatro pisos destinado a 72 oficinas.
Ante su avance, la comunidad manifestó su rechazo sosteniendo que la magnitud de la intervención podría generar modificaciones significativas en la dinámica urbana de un sector caracterizado predominantemente por viviendas de baja altura. El cuestionamiento tiene más de un motivo: el posible impacto sobre el tránsito, el estacionamiento, los desagües, la circulación y la infraestructura de una zona predominantemente residencial. A todo esto se suma que el avance de la obra se produjo sin los estudios de impacto ambiental que consideran necesarios y sin la correspondiente instancia de participación ciudadana.
En ese marco, la disputa llegó a los tribunales y la Cámara Contencioso Administrativa de 1.ª Nominación reconoció el carácter colectivo del amparo presentado por la Asociación Civil Preservando la Identidad de los Barrios contra la Municipalidad de Córdoba y las empresas IRSA y PROACO por el proyecto “Torres DÚO-Distrito Córdoba Shopping”.
El tribunal, integrado por los vocales Leonardo Massimino, Francisco Gordillo Saravia y Gabriela Cáceres, convocó a las partes a una reunión este viernes 9 de octubre, a las 11.30, en la sede ubicada en Arturo M. Bas 244.
En diálogo con Hoy Día Córdoba, dos vecinas de la zona expresaron su rechazo a la obra y plantearon las principales problemáticas. Para María Isabel Palacios la escala del emprendimiento y las características de la infraestructura existente es lo más complejo. “No es un lugar adecuado para construir torres. Estos edificios deben tener un fácil y cómodo ingreso y egreso, con avenidas adecuadas, y no por calles de siete metros de ancho”, sostuvo.
Palacios recordó además que el estacionamiento ya representaba una dificultad en el sector incluso antes del inicio de la obra. Según señaló, cuando el espacio que ahora será ocupado por la construcción funcionaba como estacionamiento del shopping, era habitual encontrar vehículos estacionados a varias cuadras y sobre las veredas.
A esa situación se suma una red de transporte público que, según la vecina, “no cubre las necesidades actuales” de los vecinos que no cuentan con vehículo propio. “Al agregar más personas trabajando, menos aún”, planteó.
También cuestionó la falta de una instancia de participación ciudadana vinculada al impacto ambiental. “No se realizó audiencia pública como debe ser para acompañar el estudio de impacto ambiental. Nunca se tuvo acceso a saber”, afirmó.
Para Palacios, la discusión también excede a la obra en sí y alcanza al concepto de desarrollo urbano. “Construcciones en lugares inapropiados, con todo lo que ello implica, no puede ‘revalorizar’ ningún lugar donde no hay infraestructura adecuada”, expresó. Y agregó: “Quienes deben revalorizar un barrio son la Municipalidad y su equipo de urbanismo, y no dejarlo en manos de desarrollistas”.

Preocupación por tránsito, estacionamiento y drenaje
Otra vecina, que pidió preservar su identidad, aseguró: «Se han violado todos los derechos que tienen los habitantes de una zona residencial en cuanto a sonoridad, infraestructura y circulación».
Uno de los puntos que más preocupación le genera, y que coincide con lo planteado por la otra vecina, es la transformación del actual espacio de estacionamiento. Según explicó, el reemplazo de esa superficie por edificios de gran altura podría incrementar la impermeabilización del suelo y modificar el escurrimiento de las aguas. “La impermeabilización de la playa de estacionamiento del shopping ha generado mayor caudal que deriva en las calles”, sostuvo, y vinculó esa situación con problemas que, según su relato, ya pueden observarse en sectores de Villa Cabrera durante episodios de lluvia.

La vecina también puso el foco en la capacidad de estacionamiento y en el tránsito que podría generar el nuevo complejo. Señaló que el estacionamiento en doble fila ya forma parte de la problemática cotidiana de la zona y que la situación adquiere especial relevancia por la presencia de una institución educativa cercana, con actividades en distintos niveles y propuestas deportivas. “Nada está tenido en cuenta acá: estudio de impacto ambiental, sonoridad, flujo vehicular, escorrentías, espacios verdes”, enumeró. En ese sentido, planteó interrogantes sobre cuestiones que deberían haber sido evaluadas antes del comienzo de la obra: “¿Cómo se midió el flujo vehicular? ¿Se planteó cómo se accedería a esta mole constructiva ante un accidente o un incendio?”.

Por otro lado, la comunidad también sostiene que la incorporación de cientos de nuevas viviendas y oficinas podría traducirse en una mayor demanda sobre servicios e infraestructura existentes, particularmente en materia de tránsito, estacionamiento, transporte, cloacas, desagües y provisión eléctrica. También cuestionan el impacto que las nuevas construcciones podrían tener sobre las condiciones de iluminación natural de las viviendas ubicadas en las manzanas próximas.
La vecina señaló además que la combinación entre la circulación vehicular, la falta de estacionamiento y las características de las calles podría incrementar los niveles de ruido. “Los bocinazos y el tumulto alteran la vida cotidiana”, sostuvo, y consideró necesario evaluar específicamente el impacto sonoro que tendrá la modificación del actual espacio de estacionamiento.
El planteo judicial
El amparo presentado por la Asociación Civil Preservando la Identidad de los Barrios busca que la Municipalidad de Córdoba revise la autorización otorgada al emprendimiento, bajo el argumento de que no se habrían realizado estudios ambientales suficientes ni garantizado las instancias de participación ciudadana que los vecinos consideran necesarias.
Mientras la obra avanza y la estructura del primer edificio ya comenzó a tomar forma, los vecinos dicen “No a las Torres DÚO” y sostienen que Villa Cabrera tiene más de un siglo de historia y que cualquier transformación de esa escala debería contemplar las características urbanas existentes y la infraestructura disponible.
La convocatoria de los vecinos está puesta ahora en la audiencia fijada por la Cámara Contencioso Administrativa de 1.ª Nominación para este viernes, en la que esperan que el reclamo colectivo pueda avanzar en sede judicial.
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