El Juzgado Federal de Córdoba N° 3 dio a conocer este viernes 23 de octubre las identidades de ocho personas desaparecidas durante la última dictadura militar, cuyos restos fueron identificados a partir de los trabajos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en Loma del Torito, en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención de La Perla.
Con este anuncio, ya son 38 las personas identificadas en el marco de las tareas realizadas en el lugar. Se trata de hombres y mujeres que fueron secuestrados durante el terrorismo de Estado y permanecieron desaparecidos durante cinco décadas.
Identificaron en La Perla a otra víctima de desaparición forzada
La presentación se realizó en los Tribunales Federales de Córdoba, en el marco del expediente 35009693/1998, caratulado “Averiguación de enterramientos clandestinos”. La audiencia se transmitió a través del canal de Videoconferencias del Poder Judicial de la Nación en YouTube.
Quiénes son las ocho personas identificadas
Las nuevas identidades corresponden a Pascual Delfín Ludueña Leyva, Juan Carlos Soulier Guillén, Mónica Protti Tamintti de Guillén, María Luisa Salto Segovia, Néstor Albino Acosta Ludueña, Claudio Norberto Nardini Lambir, Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila y Mercedes del Valle Ramírez Agüero.
Pascual Delfín Ludueña Leyva, «Tolo»
Nació el 29 de septiembre de 1946 en Comechingones, Córdoba. Era obrero de la empresa Fiat Concord y tenía participación gremial como delegado sindical. También era socio del Club Atlético Belgrano.

Fue secuestrado el 24 de marzo de 1976, a los 29 años, de su vivienda en barrio Patricios, en la ciudad de Córdoba. Sus hermanos Olga y Raúl participaron activamente de la búsqueda.
En marzo de 2022, los Espacios de Memoria y el Club Belgrano realizaron un mural en su homenaje, en el marco de la campaña Nos sigue faltando saber.
Juan Carlos Soulier Guillén, «El Negro»
Nació el 1 de noviembre de 1952 en La Rioja y se radicó en Córdoba junto con su familia durante la infancia. Trabajaba como electricista en la empresa familiar y estudiaba Ingeniería en Construcciones en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). También participaba del centro de estudiantes y militaba en los Comandos Populares de Liberación y las Fuerzas Armadas de Liberación 22.

Se casó con Adriana María Díaz Ríos en septiembre de 1974 y tuvieron un hijo, nacido en febrero de 1976.
El 15 de agosto de 1976, fue secuestrado a los 23 años junto con su esposa y su bebé, de cinco meses, en su vivienda de barrio Villa Páez. Permaneció cautivo en el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba, conocido como D2, y posteriormente en La Perla. El niño fue recuperado por su familia.
Algunos de los responsables de su secuestro y desaparición fueron condenados en febrero de 2021, en la causa Diedrichs-Herrera.
Mónica Protti Tamintti de Guillén
Nació el 1 de agosto de 1952 en Río Cuarto. Se recibió de maestra normal en 1970 y luego estudió Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Militaba en el Partido Comunista.

Fue secuestrada el 21 de septiembre de 1976, a los 24 años, en su vivienda de barrio Villa Belgrano, en Córdoba, junto con su compañero, Enrique Daniel Guillén, y en presencia de otros familiares.
Permaneció cautiva en La Perla. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en agosto de 2016, en la megacausa La Perla-La Ribera-D2.
María Luisa Salto Segovia, «Mara» o «Marita»
Nació el 8 de diciembre de 1955 en Cipolletti, Río Negro. Estudiaba Medicina en la UNC y cursaba tercer año de la carrera. Militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP).
Fue secuestrada en la vía pública, en la ciudad de Córdoba, el 28 de julio de 1976, cuando tenía 20 años. Permaneció cautiva en La Perla.

Su familia la buscó durante décadas. Su hermano Dante recorrió comisarías, hospitales y otros establecimientos sin obtener información sobre su paradero. La investigación permitió establecer que había sido llevada al centro clandestino de detención.
Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en la megacausa La Perla-La Ribera-D2, en 2016.
Néstor Albino Acosta Ludueña, «Langosta»
Nació el 11 de diciembre de 1955 en Córdoba. Era empleado ferroviario y participaba de la actividad gremial. En 1976 era referente de una lista opositora a la conducción de la Unión Ferroviaria.
Fue secuestrado el 16 de junio de 1976, a los 20 años, de su vivienda de barrio Talleres Sud, en presencia de su madre y sus hermanos.

Su familia lo buscó durante décadas. Sus padres, Sara Rosa Ludueña y Sipriano Acosta, murieron sin conocer el destino de su hijo. Según los testimonios familiares, posiblemente permaneció cautivo en La Perla, aunque no tenían certeza sobre su lugar de detención.
Su hermana Nora lo recuerda por su compromiso con la justicia y la igualdad. Su historia también fue reconstruida en el libro Relatos de amores, sueños y luchas II.
Claudio Norberto Nardini Lambir, «Nazi»
Nació el 28 de diciembre de 1941 en la ciudad de Buenos Aires. Trabajaba en la empresa SanCor y tenía participación gremial.

Fue secuestrado el 23 de abril de 1976, a los 34 años, de su vivienda ubicada en el camino a Monte Cristo, en presencia de su madre, su hermano y su cuñada.
Permaneció cautivo en La Perla. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en agosto de 2016, en la megacausa La Perla-La Ribera-D2.
Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila
Nació el 22 de octubre de 1948 en Río Tercero, Córdoba. Estudió Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba y se recibió de psicóloga. También era profesora de piano y militaba en la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO).

Se casó con Benjamín Ávila y tuvieron una hija, Carolina. Fue secuestrada el 14 de agosto de 1976, a los 27 años, de su domicilio en barrio Alto Alberdi, en Córdoba, en presencia de la niña.
Su esposo había sido asesinado el día anterior. Tras el secuestro de Cecilia, su padre también fue secuestrado y torturado en el Departamento de Informaciones D2 de la Policía provincial.
Su trayectoria fue recordada en un álbum colectivo de estudiantes, docentes y graduados desaparecidos y asesinados de la Facultad de Psicología de la UNC.
Mercedes del Valle Ramírez Agüero
Nació el 9 de marzo de 1954 en la ciudad de Córdoba. Cursaba cuarto año del secundario en el Colegio Juan Larrea y trabajaba en un negocio de lanas. También participaba de la militancia estudiantil.

Fue secuestrada el 3 de julio de 1976, cuando tenía 22 años, y permaneció cautiva en La Perla.
Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en agosto de 2016, en la megacausa La Perla-La Ribera-D2.
El EAAF convoca a familiares a aportar muestras de sangre
En el marco de las tareas de identificación, el Equipo Argentino de Antropología Forense convoca a familiares de personas desaparecidas por razones políticas entre 1974 y 1983 a aportar una muestra de sangre.
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El procedimiento es gratuito, voluntario y confidencial. Las personas interesadas pueden comunicarse con el equipo a través de los siguientes canales:
- WhatsApp: +54 9 11 2348-5229.
- Teléfono: 0800-345-3236, de lunes a viernes, de 9 a 16.
- Correo electrónico: iniciativa@eaaf.org.
“El huesito te cuenta una historia”: el testimonio de la hermana de Cecilia
Graciela, hermana de Cecilia Alicia Pessina, habló con el periodista Jorge Vasalo tras el anuncio de la identificación. Cecilia era psicóloga recibida en la Universidad Nacional de Córdoba y profesora de piano. Sus restos fueron identificados a partir de un pequeño hueso de una de sus manos.
“Precisamente, el huesito, al ser hallado, te cuenta una historia. Te cuenta una historia que tiene que ver con dónde estuvo todos estos 50 años y con que todo lo que nosotros decíamos era verdad”, expresó Graciela. Para la familia, el hallazgo representa la prueba que necesitaban para confirmar lo que durante décadas habían sostenido y buscado.
Al recordar a su hermana, también destacó su trayectoria profesional y su compromiso. Contó que Cecilia había sido reconocida por el Colegio de Psicólogos junto a otras profesionales por su desempeño académico y su participación universitaria. La recordó como una persona crítica, comprometida y con voluntad de transformar las estructuras para mejorarlas.
La identificación, sin embargo, está atravesada por sentimientos contrapuestos. “Me provoca alegría el haberla hallado, una alegría profunda, pero también me provoca mucho dolor porque confirma toda la historia”, explicó. Y resumió esa experiencia como un “oxímoron”: la alegría de encontrarla y, al mismo tiempo, el dolor de haberla perdido.
Esperan nuevas identificaciones de personas desaparecidas
Tras la conferencia de prensa, el juez Vaca Narvaja señaló a Hoy Día Córdoba que las 38 personas identificadas hasta el momento corresponden a restos recuperados durante la campaña del año pasado. Aunque durante este año se recuperaron muchas más muestras, aclaró que todavía no es posible anticipar cuántas nuevas identificaciones podrán confirmarse.
“Tenemos la esperanza que sean más”, sostuvo. Según explicó, el trabajo de identificación depende, entre otros factores, de contar con muestras genéticas de familiares que permitan realizar la comparación y confirmar cada caso.
El magistrado precisó que cinco perfiles genéticos vinculados con restos recuperados en La Perla y otros 14 correspondientes a la fosa común de San Vicente están a la espera de una contramuestra familiar para completar el cotejo. Por ese motivo, insistió en la importancia de que los familiares de personas desaparecidas durante la última dictadura se acerquen a aportar una muestra de sangre.
“Lo trascendente de estas identificaciones es que se termina con la incertidumbre hacia la familia y hacia la sociedad de qué pasó con esa persona”, afirmó. También destacó el alivio que la confirmación puede representar para quienes buscaron durante décadas a sus seres queridos.
Informe: Jorge Vasalo.









