Por falta de un traductor rumano, en la Cámara Décima del Crimen debieron postergar este martes el inicio del juicio que debería iniciar mañana miércoles a Ionut Coste, de origen rumano, quien junto al brasileño Diego Rocheteau Dos Santos Vasconcellos, están acusados del delito asociación ilícita.
Los extranjeros están siendo investigados por cometer en nuestra ciudad estafas con cajeros automáticos mediante la clonación de tarjetas de débitos. Los hechos habrían sucedido entre los años 2017 y 2018. Además, está prófugo el también rumano Dumitru Draguici.
Para comenzar el juicio en los tribunales provinciales se necesitan dos traductores: uno de portugués y otro de rumano. El problema se originó a raíz de que en Argentina existen solo dos traductoras matriculadas en la lengua del país del sureste europeo y viven en Buenos Aires. Y ninguna de las dos profesionales estaba disponible.
La situación obligó a las autoridades judiciales de Córdoba a requerir la ayuda de la embajada de Rumania, en Capital Federal, que habría conseguido que un “idóneo en el idioma”, profesor de la UBA de una materia optativa de rumano, se desempeñe como traductor. De acordar, la traducción se realizará mediante video conferencia.
Según la acusación, la prueba en contra de Vasconcellos y Coste es importante, y, por lo tanto, lo más factible es que resulten condenados.









