LA PAZ.- Los últimos resultados difundidos, con más el 97,5% de los votos escrutados, indicaban que Morales ganaba con 46,69% de los sufragios, mientras que Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) llegaba al 36,84%, una diferencia de 9,85 puntos, que dejaba al Presidente a 0,15 puntos de evitar el ballottage. Como se estimaba que aún se están cargando los votos emitidos en el exterior, se descontaba que el mandatario del Movimiento al Socialismo (MAS) superaría los 10 puntos de diferencia para poder imponerse en primera vuelta.
Pero la oposición salió a desconocer enfáticamente la legitimidad del escrutinio, por lo que el propio Morales denunció ayer que “está en proceso un golpe de Estado” comandado por “la derecha y la política internacional”, a la vez que declaró un “estado de emergencia” en todo el país y convocó a una movilización pacífica para defender la democracia. “Saludo por este nuevo triunfo del MAS. Es la cuarta elección consecutiva que ganamos democráticamente. Ganamos con más de medio millón de votos con respecto al segundo opositor”, dijo Evo, quien argumentó que “el golpe de Estado se expresa no dejando realizar el conteo de las elecciones. Amedrentan a las instituciones y atentan contra candidatos electos”.
Por su parte, Mesa pidió a la comunidad internacional estar atenta para evitar que Morales “lleve a Bolivia a una dictadura”, a la vez que convocó a la ciudadanía a una “movilización permanente” en defensa del voto, hasta que el Tribunal Electoral “reconozca que la segunda vuelta debe realizarse”.
Sin embargo, la Organización de los Estados Americanos (OEA) aceptó verificar el recuento de los votos para aventar las sospechas, aunque al mismo tiempo también reclamó que el Gobierno acepte ir a un ballottage (ver La OEA…). Lo cierto es que el organismo enviará otra misión de observación para realizar una auditoría “que comprenda, entre otros aspectos, la verificación de cómputos, aspectos estadísticos, verificación del proceso y cadena de custodia”, según informó ayer.
Simultáneamente, en las calles de las principales ciudades había una fuerte movilización de ciudadanos y militantes de ambos espacios políticos: por un lado, centrales sindicales opositoras convocaron a un paro general en ocho localidades, mientras que los partidarios de Morales se movilizaron masivamente en La Paz para exigir respeto al voto de los habitantes de las zonas rurales.
La OEA reclama un ballottage
LA PAZ.- La presión internacional para forzar un ballottage en las elecciones bolivianas creció ayer en el plano internacional, donde organizaciones como la OEA y la CIDH reclamaron al gobierno de Evo Morales que convoque a una segunda vuelta. “En el caso de que, concluido el cómputo, el margen de diferencia sea superior al 10%, estadísticamente es razonable concluir que será por un porcentaje ínfimo.
Debido al contexto y las problemáticas mostradas en este proceso electoral, seguiría siendo una mejor opción convocar a una segunda vuelta”, afirmó Gerardo de Icaza, director de la misión de la OEA en Bolivia. A su vez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamó al Gobierno a garantizar la seguridad, la integridad y la libertad de expresión de la ciudadanía, al expresar su “preocupación ante los graves hechos de violencia” ocurridos en las protestas.









