El ex presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció este jueves que el Gobierno de Rodrigo Paz estaría preparando un operativo en el Trópico de Cochabamba con el objetivo de asesinarlo. El ex mandatario aseguró que recibió advertencias de integrantes de las fuerzas de seguridad.
La acusación fue realizada a través de una publicación en su cuenta de X, donde Morales sostuvo que la supuesta operación habría sido ordenada por el presidente Rodrigo Paz y vinculó también al ministro de Defensa, Ernesto Justiniano.
Según el ex mandatario, Justiniano habría permanecido alrededor de dos semanas en Estados Unidos para planificar la intervención junto con el Gobierno estadounidense.
“Me advierten que no habrá captura, sino que (…) la orden es acabar con la vida de Evo utilizando uniformados y sicarios”, afirmó Morales, quien responsabilizó directamente a Paz y Justiniano ante cualquier eventual ataque en su contra.
Las acusaciones de Morales no fueron corroboradas de manera independiente.
En su publicación, el ex presidente afirmó que recibió la información de “militares y policías patriotas” y sostuvo que el ministro de Defensa habría coordinado desde Estados Unidos la logística para una eventual operación en el Trópico de Cochabamba.
Morales también mencionó al consultor político argentino Fernando Cerimedo, a quien vinculó con el Gobierno de Paz. Según su denuncia, Cerimedo habría viajado a Estados Unidos durante agosto para coordinar apoyo logístico para una eventual intervención.
La acusación aparece en medio de la controversia que involucra a Cerimedo, quien fue detenido esta semana en Bolivia en el marco de una investigación por el ataque a tiros contra la analista política Nadia Beller. El consultor fue arrestado en el aeropuerto de Santa Cruz cuando se disponía a viajar a Buenos Aires.
Morales sostuvo que las supuestas maniobras tendrían como objetivo impedir que continúe denunciando al Gobierno boliviano por presuntos hechos de narcotráfico, corrupción y “terrorismo de Estado”.
“No vamos a asustarnos ni rendirnos, estamos en una lucha por Bolivia y por las próximas generaciones”, afirmó.
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba
El dirigente permanece desde finales de 2024 en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión político, rodeado por seguidores y organizaciones cocaleras.
Sobre el ex presidente pesan actualmente órdenes de aprehensión que hasta el momento no pudieron ser ejecutadas por las autoridades bolivianas.
La denuncia se produce en un escenario de creciente tensión entre Morales y el Gobierno de Rodrigo Paz, mientras la Justicia intenta avanzar en distintas causas contra el exmandatario.
Las causas judiciales contra Evo Morales
Una de las órdenes de aprehensión está vinculada con una investigación por presunta trata de personas, en la que la Fiscalía sostiene que Morales habría mantenido una relación con una adolescente cuando ejercía la Presidencia.
El ex mandatario rechaza las acusaciones y sostiene que se trata de una persecución política. En julio, el fiscal general Roger Mariaca confirmó que tanto la acusación como el mandamiento de aprehensión continuaban vigentes.
A finales de ese mismo mes, la Fiscalía emitió además otra orden de captura contra Morales, esta vez por su presunta participación en las protestas y bloqueos registrados entre mayo y junio contra el Gobierno de Paz.
En ese expediente se lo acusa, entre otros delitos, de terrorismo y alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado.
Pese a las órdenes judiciales, Morales continúa en el Trópico de Cochabamba. La Policía boliviana no logró detenerlo hasta ahora debido, entre otros factores, a la presencia de numerosos seguidores en la región y al riesgo de que un operativo derive en enfrentamientos.
En este contexto, la nueva denuncia del ex presidente vuelve a elevar la tensión política en Bolivia. Por el momento, no existen pruebas públicas que permitan confirmar la existencia de un plan gubernamental para asesinar a Morales.









