El candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, afirmó que pedirá la anulación de las elecciones presidenciales de Brasil tras la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta del domingo. El senador cuestionó la decisión de extender dos horas la votación y aseguró que existen irregularidades que deben ser aclaradas antes de reconocer el resultado.
“Es inexplicable lo que pasó, inentendible”, afirmó Bolsonaro durante una conferencia de prensa en la sede de su partido, en Brasilia. Además, sostuvo que la medida modificó las reglas de juego durante la jornada electoral y reclamó que los comicios sean anulados.
“Es imposible reconocer el resultado”, insistió el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien también cuestionó la decisión atribuida al juez Cristiano Zanin, integrante del Supremo Tribunal Federal (STF), de prolongar la votación ante problemas de transporte en ciudades como São Paulo y Salvador de Bahía.
La extensión generó confusión entre algunas autoridades electorales, ya que varias mesas habían cerrado las urnas, impreso los boletines de votación y enviado los dispositivos a los tribunales regionales, mientras el escrutinio ya había comenzado en distintas regiones del país.
Sin embargo, todavía no está claro qué vía legal podría utilizar Flávio Bolsonaro para conseguir la anulación de los comicios.
Los partidos aliados reconocieron el triunfo de Lula
Pese al anuncio del candidato del PL, varios partidos que apoyaron a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta reconocieron la victoria de Lula y señalaron que no respaldarán el intento de anular y repetir las elecciones.
El presidente nacional de Republicanos, el diputado Marcos Pereira, afirmó que el nuevo mandato exige respeto por las diferencias políticas y diálogo con el Poder Legislativo. También sostuvo que el Gobierno deberá representar a todos los brasileños, incluidos quienes votaron por Bolsonaro.
Por su parte, el Movimiento Democrático Brasileño (MDB) reconoció que Lula fue reelegido democráticamente, de acuerdo con la Constitución de 1988, y consideró que el resultado expresa la voluntad soberana de la población.
El senador electo Arthur Lira, ex presidente de la Cámara de Diputados y uno de los principales referentes del Partido Progresista (PP), también reconoció que Brasil había realizado su elección democrática y defendió la necesidad de trabajar con diálogo y responsabilidad.
Otros sectores que respaldaron a Bolsonaro, como la federación entre Unión Brasil y el PP, no emitieron pronunciamientos oficiales tras el escrutinio. En tanto, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que no apoyó a ninguno de los candidatos en la segunda vuelta, reconoció la victoria de Lula, le deseó éxito y confirmó que permanecerá en la oposición.
El resultado también recibió el reconocimiento de distintas instituciones brasileñas y de Gobiernos extranjeros. En Sudamérica, los presidentes de la región reconocieron el triunfo de Lula, con la excepción del mandatario argentino Javier Milei, según la información difundida. También felicitaron al presidente brasileño los Gobiernos de Francia, España, Canadá, México, Panamá y Cuba, entre otros.
El presidente estadounidense Donald Trump, con quien Flávio Bolsonaro había prometido mantener una relación de lealtad política, todavía no se había pronunciado sobre el resultado al momento de difundirse la información.
Lula revirtió el resultado de la primera vuelta y fue reelegido
Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil tras derrotar a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta electoral, en un resultado inédito para la historia política del país: por primera vez, un mandatario brasileño revirtió en el balotaje el resultado de la primera vuelta.
Con el 99,81 % de las urnas escrutadas, Lula obtuvo el 51,79 % de los votos válidos, frente al 48,21 % de su rival, según los datos divulgados por el Tribunal Superior Electoral (TSE). La diferencia superó los cuatro millones de sufragios.
En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro había conseguido alrededor del 47 % de los votos, dos puntos por encima de Lula. Sin embargo, en el balotaje el líder del Partido de los Trabajadores (PT) logró revertir la tendencia y consolidar su victoria.
Con este resultado, Lula fue elegido presidente por cuarta vez, un hecho sin precedentes en Brasil. El mandatario, que cumplirá 81 años, iniciará un nuevo período de Gobierno el 5 de enero de 2027, cuando asumirá el cargo en Brasilia.
Su reelección se produce en un contexto regional marcado por el avance de fuerzas conservadoras y el acercamiento de varios dirigentes al presidente Trump. En ese escenario, Lula afrontará el desafío de gobernar un país políticamente dividido y de promover el diálogo con los sectores que respaldaron a su rival.









