El senador brasileño Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), abandonó la idea de impugnar la validez de las elecciones presidenciales que consagraron la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva. Tras anunciar que pediría la anulación de los comicios, el candidato derrotado decidió centrar su ofensiva judicial en presuntos abusos de poder político y económico cometidos por la campaña del Partido de los Trabajadores (PT), sin cuestionar los votos emitidos.
El cambio de estrategia se conoció después de que varios partidos que habían respaldado su candidatura reconocieran la victoria de Lula, lo que redujo el margen político para cuestionar la legitimidad del resultado. Según fuentes de la campaña citadas por CNN Brasil, el equipo jurídico de Flávio no solicitará la anulación de la votación, sino que buscará impugnar supuestas irregularidades durante la campaña.
En declaraciones al mismo medio, integrantes del equipo señalaron, bajo condición de anonimato, que ya se habían presentado 20 solicitudes de destitución contra Lula y que se estaban analizando nuevas acciones antes de llevarlas ante la Justicia Electoral.
En un vídeo publicado este lunes, Flávio anunció que solicitará la anulación de la candidatura de Lula por presuntos abusos electorales. «Todo esto sin mencionar el complejo industrial de noticias falsas que crearon, con la difusión ilegal y masiva de mentiras para aterrorizar a la población brasileña. Por lo tanto, sí, solicitaré la anulación de la candidatura de Lula por todos los abusos que cometió», declaró.
La nueva postura supone un giro respecto a sus declaraciones de la noche del domingo, cuando, tras confirmarse su derrota, afirmó que no reconocería el resultado y que recurriría a la Justicia para pedir la anulación de las elecciones. En ese momento, cuestionó la intervención del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin, a quien responsabilizó por la decisión de extender el horario de votación en algunos colegios electorales debido a problemas de transporte.
«Es imposible reconocer los resultados electorales en el contexto en que ocurrieron estos hechos; solicitaremos la anulación de estas elecciones», había declarado.
La ampliación del horario se dispuso ante las dificultades para trasladar a los votantes. Posteriormente, se aclaró que la medida se aplicaría únicamente a los colegios electorales que todavía permanecían abiertos, sin reabrir las urnas que ya habían cerrado.
Flávio Bolsonaro deberá entregar sus pasaportes y no podrá salir de Brasil
En paralelo al cambio de estrategia electoral, Flávio Bolsonaro afirmó que deberá entregar sus pasaportes y que tiene prohibido abandonar Brasil por una decisión del juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes.
Según relató el senador en un vídeo publicado en redes sociales, recibió la notificación de agentes de la Policía Federal cuando salía de visitar a su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro, que cumple prisión domiciliaria en Brasilia. Flávio sostuvo que la medida se basó en declaraciones de su hermano, el ex diputado Eduardo Bolsonaro, quien había afirmado que debería abandonar el país si perdía las elecciones.
Ver esta publicación en Instagram
«Cuando me iba, la Policía Federal estaba en la casa de mi padre y, en plena calle, me notificaron que debía entregar mis pasaportes y que tenía prohibido salir del país», afirmó.
El senador negó haber planeado abandonar Brasil y aseguró que acatará la decisión judicial. «Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme, pero nadie me va a silenciar», declaró.
La medida atribuida a De Moraes se enmarca, según las informaciones publicadas, en actuaciones judiciales que involucran a Flávio Bolsonaro. El senador figura como investigado en una causa relacionada con presunto lavado de dinero, en la que también aparece el abogado Willer Tomaz. Además, está bajo investigación en otro expediente vinculado a la financiación de una película biográfica sobre su padre.
Las presiones internas y el reconocimiento de la victoria de Lula
El giro de la campaña también estuvo precedido por conversaciones entre Flávio y varios aliados que le recomendaron reconocer la derrota y limitar las impugnaciones a posibles irregularidades. Según CNN Brasil, entre quienes defendieron esa postura estaban el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas (Republicanos); el coordinador de campaña, el senador Rogério Marinho (PL-RN); la senadora Tereza Cristina (PP-MS), y un integrante del equipo jurídico del candidato.
El grupo planteó que Flávio podía aceptar el resultado electoral y, al mismo tiempo, mantener abierta la posibilidad de recurrir a la Justicia Electoral por los presuntos abusos atribuidos a la campaña del PT.
La discusión tuvo lugar en la residencia de Lago Sul, en Brasilia, donde el senador siguió el recuento de votos. Sin embargo, tras conocerse la derrota, Flávio se inclinó inicialmente por la postura de los sectores más duros de su entorno, que proponían cuestionar de inmediato la legitimidad de la victoria de Lula.
La estrategia perdió respaldo a medida que distintos partidos que habían apoyado al candidato del PL comenzaron a reconocer el resultado. El Movimiento Democrático Brasileño (MDB), Republicanos, União Brasil y el Partido Social Democrático (PSD) se sumaron a los pronunciamientos que aceptaron la reelección del dirigente del PT.









