El Ministerio de Salud de Francia anunció este miércoles el primer caso confirmado de ébola en su territorio, correspondiente a un médico que regresó en avión desde la República Democrática del Congo, país que atraviesa un importante brote de la enfermedad.
Se trata del primer caso detectado fuera de África durante el actual brote, que también afectó a Uganda. Asimismo, es la primera vez que Francia registra un contagio de ébola dentro de sus fronteras. Durante la epidemia de África occidental de 2014, dos pacientes fueron trasladados al país europeo, aunque habían sido diagnosticados previamente en el extranjero.
El paciente, que llegó a París el martes, viajaba en un vuelo comercial procedente de Kinshasa y presentaba síntomas leves al momento de embarcar. Según informó el Ministerio de Salud francés, se encontraba prácticamente asintomático, salvo por dolores de cabeza.
Sin embargo, su estado “empeoró ligeramente durante el vuelo”, por lo que fue aislado y puesto bajo atención médica inmediatamente después de aterrizar en la capital francesa, incluso antes de que se confirmara oficialmente el diagnóstico.
Las autoridades indicaron que el médico permanece en estado estable y presenta una carga viral muy baja.
La aerolínea Air France confirmó que el profesional viajaba en uno de sus vuelos y señaló que ya entregó a las autoridades sanitarias la lista de pasajeros para facilitar el rastreo de contactos.
“Las autoridades sanitarias se están encargando de contactar con estos pasajeros”, informó la compañía.
Por su parte, la oficina del primer ministro Sébastien Lecornu aseguró que sigue la situación “muy de cerca”, aunque el Ministerio de Salud reiteró que el riesgo de transmisión sigue siendo bajo.
La organización humanitaria ALIMA (Alianza para la Acción Médica Internacional) confirmó que el paciente es uno de sus médicos. Los trabajadores humanitarios que estuvieron en contacto con casos positivos suelen cumplir una cuarentena preventiva de tres semanas.
Estados Unidos enviará un tratamiento experimental
En paralelo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos confirmó que proporcionará dosis de MBP134, un medicamento experimental basado en anticuerpos desarrollado por la empresa Mapp Biopharmaceutical, para su utilización en la República Democrática del Congo.
Según informó Washington, el fármaco será destinado a “uso compasivo” en pacientes afectados por el brote y también servirá para respaldar un ensayo clínico en la región.
“El medicamento se está poniendo a disposición para uso compasivo en el Congo, así como para avanzar en un ensayo clínico en la región afectada por el brote”, indicó un portavoz del organismo.
La decisión representa un cambio respecto de la postura inicial de Estados Unidos, que había señalado que las dosis disponibles serían reservadas exclusivamente para ciudadanos estadounidenses considerados de alto riesgo tras una exposición al virus.
Las autoridades estadounidenses señalaron además que los datos obtenidos en los ensayos podrían contribuir a una futura evaluación regulatoria y eventualmente a la aprobación del tratamiento en ese país.
Actualmente, no existen vacunas ni tratamientos aprobados para la cepa Bundibugyo del virus del ébola, responsable del brote que afecta a la República Democrática del Congo.
Desde que se declaró la emergencia sanitaria, el pasado 15 de mayo, se registraron más de 1.000 casos confirmados en el país africano.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los envíos de MBP134 y de otros tratamientos experimentales ya están en camino hacia la zona afectada.
De acuerdo con la OMS y los científicos involucrados en las investigaciones, los ensayos clínicos comenzarán en las próximas semanas e incluirán, además del MBP134, dos antivirales desarrollados por la farmacéutica estadounidense Gilead Sciences.
El tratamiento de Mapp será evaluado tanto de forma individual como en combinación con remdesivir (Veklury), medicamento que fue ampliamente utilizado durante la pandemia de COVID-19.
Asimismo, un segundo antiviral de Gilead, obeldesivir, será estudiado como posible herramienta preventiva frente al virus.









