El presidente ruso, Vladimir Putin, aceptó reanudar las negociaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania con el objetivo de poner fin a la guerra, que ya se extiende por más de cuatro años. El anuncio fue realizado por el asesor de Asuntos Exteriores del Kremlin, Yuri Ushakov, tras una reunión de tres horas con el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff.
Según precisó Ushakov, el acuerdo para retomar la mesa de diálogo se alcanzó «en principio» y los encuentros se desarrollarían después del 10 de noviembre. Uno de los principales ejes de las conversaciones será diseñar un sistema de seguridad para Moscú y Kiev una vez finalizado el conflicto.
Al comienzo de la reunión, celebrada en el Palacio Konstantínovski de San Petersburgo, Witkoff destacó la importancia de estos contactos para «abordar los próximos pasos para un arreglo» del conflicto entre Rusia y Ucrania. También participaron altos funcionarios rusos y se sumó por videoconferencia Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump.
Este fue el noveno encuentro entre Putin y el enviado estadounidense, dos de ellos celebrados en San Petersburgo. Tras la reunión, se conocieron avances en las negociaciones y otros anuncios vinculados con la relación entre Moscú y Washington.
Putin estudiará la propuesta sobre Ucrania
La reunión en territorio ruso se produjo un día después de que Witkoff se encontrara en Oslo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y líderes europeos. Tras esas consultas, el enviado estadounidense aseguró que las conversaciones del martes en la capital noruega habían sido productivas y que se habían sentado «las bases» para alcanzar un cese definitivo de los combates.
En esa línea, Witkoff llegó a San Petersburgo con «algunos documentos en los que se desglosan algunas posturas para lograr un arreglo pacífico al conflicto ruso-ucraniano». El emisario le pidió a Putin que los analizara y respaldara la reanudación de las negociaciones trilaterales, estancadas desde febrero. Además, planteó la posibilidad de conformar equipos técnicos para examinar en detalle las propuestas.
«Por supuesto, el presidente estudiará todas estas propuestas. Y luego veremos», declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Sin embargo, advirtió que el avance del proceso dependerá también de Ucrania y de su disposición a alcanzar un entendimiento. «Mucho depende, por supuesto, de los ucranianos, de su verdadera voluntad de buscar una solución pacífica», sostuvo.
Por su parte, Ushakov confirmó que Putin recibió un informe sobre las conversaciones celebradas en Oslo, aunque cuestionó el contenido de las propuestas presentadas por Kiev y sus aliados europeos. «Mencionó algunos aspectos nuevos en los enfoques de los europeos y de Kiev, pero en realidad no había mucho contenido en ellos», afirmó.
Tras la reunión con el mandatario ruso, Witkoff tiene previsto regresar a Oslo para informar a los aliados europeos sobre los resultados de las consultas.
Diésel ruso y oferta de fertilizantes para EE.UU.
Además de las negociaciones sobre Ucrania, el encuentro incluyó anuncios vinculados con la cooperación energética y comercial entre Rusia y Estados Unidos.
En ese marco, Moscú informó que el primer petrolero con 40.000 toneladas de diésel partirá este jueves rumbo a Estados Unidos, como parte del acuerdo alcanzado el pasado 9 de octubre entre Putin y Trump.
«A esta seguirán otras partidas, sin lugar a dudas. Tal y como acordamos ambos países, cubriremos la demanda (de diésel) de Estados Unidos en la medida de nuestras posibilidades», afirmó el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak.
Putin, por su parte, aseguró que, tras el anuncio del acuerdo, los precios en el mercado internacional cayeron inmediatamente entre un 5% y un 6%. Además, manifestó que Rusia está dispuesta a exportar «grandes cantidades» de fertilizantes al mercado estadounidense, en un contexto en el que los agricultores de ese país enfrentan dificultades en el sector por las tensiones con Canadá.
Cumbre tripartita en China
Durante la reunión, Putin también propuso analizar la posibilidad de celebrar una cumbre con Trump y el presidente chino, Xi Jinping, en noviembre, en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se realizará en China.
El mandatario ruso calificó de «posible» el encuentro tripartito. Sin embargo, Trump pretende aprovechar esa instancia para impulsar la reanudación de las negociaciones sobre desarme nuclear con participación de Pekín, más que para avanzar en una solución a la guerra en Ucrania.
La posibilidad de una reunión entre las tres potencias genera inquietud entre los países europeos, que temen que Rusia busque reproducir un escenario similar al de la Conferencia de Yalta de 1945, cuando las principales potencias aliadas acordaron cuestiones centrales del orden de posguerra. El portavoz del Kremlin rechazó esas comparaciones, aunque reconoció que «todo el mundo» estará pendiente del encuentro.
Putin ofreció mediar ante Irán
Por otra parte, Putin ofreció a Washington la mediación de Rusia para contribuir a poner fin a la guerra en Irán, después de que Trump afirmara que Moscú prácticamente no estaba ayudando a Teherán.
«Si nosotros podemos hacer algo para solucionar esta crisis, lo haremos con gusto», aseguró el mandatario ruso. También señaló que Estados Unidos conoce las propuestas de Moscú para abordar el conflicto, entre ellas la posibilidad de que Rusia retire el uranio enriquecido almacenado por la República Islámica.
En ese sentido, Putin recordó las «especiales relaciones de confianza» entre Moscú y Teherán, luego de que el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, visitara esta semana la capital iraní.
Liberación de un ciudadano estadounidense
En otro de los anuncios realizados tras la reunión, Putin informó la liberación del ciudadano estadounidense Stephen James Hubbard, de 73 años, un profesor de inglés capturado por las tropas rusas mientras combatía en las filas del Ejército ucraniano.
Hubbard había sido condenado por la Justicia rusa en 2024 a seis años y 10 meses de prisión. Tras conocerse la noticia, Trump destacó que Moscú no había pedido nada a cambio de su puesta en libertad.
Trump insta a Zelenski a llegar a un acuerdo
En paralelo a los contactos diplomáticos, Trump volvió a presionar al presidente ucraniano para que alcance un entendimiento con Rusia y ponga fin al conflicto.
«Queremos que Zelenski llegue a un acuerdo. Si no llegan a un acuerdo, las cosas solo van a empeorar», afirmó el mandatario estadounidense ante los periodistas en la Casa Blanca.
Trump también cuestionó la ayuda económica y militar que Washington proporcionó a Kiev y sostuvo que los contribuyentes estadounidenses están cansados de asumir los costos de la guerra. «Hemos proporcionado cantidades enormes de ayuda a Ucrania y no hemos recibido nada a cambio, salvo un precio elevado de diésel», manifestó. «Es hora de llegar a un acuerdo. A Rusia le gustaría cerrarlo», agregó.
Zelenski, dispuesto a «congelar» el mapa del frente
Por su parte, Zelenski se mostró dispuesto a acordar un alto el fuego que congele temporalmente las actuales líneas del frente, como un primer paso para detener los combates. No obstante, insistió en que Ucrania necesitará garantías de seguridad de Estados Unidos y sus aliados.
Consultado por la cadena Fox News sobre si aceptaría un acuerdo que mantenga las actuales líneas de combate, con Ucrania conservando el 75% o más de su territorio, el mandatario respondió afirmativamente.
«En este momento tenemos que congelar, y pienso que es esa la manera de terminar esta guerra. Lo llamamos cese el fuego… congelar y parar», explicó.
El presidente ucraniano se refirió así a la propuesta de Trump de detener las hostilidades como una vía para relanzar las negociaciones de paz. Sin embargo, remarcó que cualquier acuerdo debe contemplar la participación directa de Kiev.
«Estamos abiertos a negociar en cualquier formato y sobre cualquier asunto, pero, por favor, no hablen de nosotros sin nosotros», sostuvo.
Pese a los acercamientos diplomáticos, las hostilidades continúan en el terreno. Los bombardeos rusos sobre Kiev y Járkiv dejaron cinco muertos y 25 heridos, según informaron las autoridades ucranianas. En paralelo, Rusia aseguró haber interceptado 373 drones sobre su territorio y Crimea.









