Durante una entrevista con el programa Fox & Friends, de Fox News, Trump brindó detalles de la operación y aseguró que Washington había seguido la construcción de la instalación durante dos meses. “En cuanto estuvo terminada, la atacamos anoche muy bien”, declaró el republicano, quien calificó la ofensiva como un “ataque menor”.
Medios estadounidenses, entre ellos The Wall Street Journal, informaron que el bombardeo alcanzó la isla de Qeshm durante la noche del lunes. Habitantes de la zona reportaron haber escuchado al menos cinco explosiones y observaron dos aviones sobrevolando el área durante la operación.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió que una reanudación de las hostilidades en Medio Oriente no beneficiará a “nadie”. Durante una reunión de gabinete, el mandatario sostuvo que su administración busca una salida al conflicto “mediante el diálogo”. Además, señaló que el líder supremo, Mojtaba Jamenei, otorgó al gobierno poderes especiales para abordar en las negociaciones “cuestiones que antes se consideraban tabú”, aunque no brindó mayores precisiones.
En tanto, el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, afirmó que Teherán se reserva el derecho a defenderse frente a las acciones militares estadounidenses.
Pese al nuevo ataque, las negociaciones indirectas entre ambos países continúan. Irán informó que el lunes se desarrollaron contactos diplomáticos “muy intensos”, mientras que Qatar, que actúa como mediador, aseguró que las dos partes mantienen su compromiso con el proceso. “Mantenemos la esperanza de que aún haya una posibilidad de alcanzar un acuerdo”, declaró el portavoz de la Cancillería catarí, Majed al Ansari.
La ofensiva se produjo en un conflicto iniciado a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de ataques contra Irán. Desde entonces, las hostilidades provocaron graves consecuencias económicas, especialmente por el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circulaba cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
Las restricciones al tránsito marítimo y los ataques contra instalaciones petroleras del Golfo impulsaron una suba de los precios internacionales del crudo. En este contexto, el descontento social por la guerra y la inflación también representa un factor de presión para Trump, en una jornada en la que los estadounidenses participan de las elecciones de medio término, que podrían modificar el equilibrio de fuerzas en el Congreso.
Estados Unidos vota en unas elecciones clave para el futuro político de Trump










