Realidad inmobiliaria: cambios y perspectivas junto a Zumaran

Con más de 30 años de experiencia, Gladys Abrate profundiza sobre los ejes principales en torno a la nuevas regulaciones del sector

La pandemia del Covid-19 ocasionó profundos cambios e impuso un escenario inesperado en el mercado inmobiliario. Para pensar la coyuntura en Córdoba, reflexiona sobre los ejes principales Gladys Abrate. Hace 35 años conduce la Inmobiliaria Zumaran: se ocupa de mediar entre las partes, entre propietarios e inquilinos.

El decreto que congelaba alquileres y suspendía desalojos finalizó el pasado 31 de marzo. A partir de ese momento los inquilinos que tuvieron dificultades para cumplir con los contratos comenzaron a pagar en cuotas la diferencia acumulada. En torno al tema, Gladys señala que “hubo una confusión”. Explica que “la gente lo interpretó mal, interpretó que no debía pagar esos aumentos. Cuando les explicás lo que dice el decreto se han endeudado creyendo que no lo iban a tener que pagar nunca”.

Así mismo, afirma que fueron muy pocos los casos que presentaron inconvenientes para resolver la situación de deuda, ya que “tienen la posibilidad de pagar en 12 cuotas”. Gladys precisó que sólo tuvo que realizar dos mediaciones y que no registró ningún desalojo en el marco de la pandemia. “Te lo puedo confirmar con diez inmobiliarias más con las que conformamos un bloque que ninguno ha tenido desalojos y todos han llegado a arreglos con los inquilinos”, remarcó Abrate.

En cuanto a la nueva Ley de Alquileres, donde entre otros cambios se dispuso el aumento a 3 años del plazo de duración de los contratos, y la obligación de registralos en la Afip, Gladys menciona que aproximadamente el 40% de sus clientes “son personas muy grandes, que tienen un departamentito atrás de su casa en alquiler y que no tienen el acceso a un contador. Hoy tienen que inscribirse en el monotributo, registrar el contrato, hacer la factura electrónica. No es el gasto de lo que le tengan que pagar a la Afip, sino que es el engorro de tener que hacer todo eso”. Ante esta situación, precisó que es un servicio que comenzaron a brindarle a sus clientes, ya que, remarcó Gladys, no puede decirles que busquen un contador para hacer ese trabajo, “porque del poco alquiler que cobran, le va a quedar menos”.

La directora de Zumaran, quien conduce los negocios inmobiliarios junto a sus hijas, explica que este punto ha llevado a sus clientes a querer aumentar los valores de los alquileres y “nosotros tenemos que tratar de frenarlos”. Gladys dice que sus clientes piensan en todo lo que tienen que pagar como dueños: rentas de la propiedad, monotributo, Afip, contador, para una propiedad alquilada en 15.000 o 17.000 pesos. “Y uno tiene que andar frenando porque sabe las condiciones de la persona que viene a alquilar, que más que lo que paga no va a poder pagar”, explicó Gladys e informó que las subas en los alquileres experimentaron un alza que ronda el 40%, aunque señaló que“hay gente que pretendía un 60 o 70% más y es lo que hay que tratar de evitar porque sino eso nos va a ir comiendo la inflación cada vez más arriba”.

En el núcleo de la transformación de las reglas, Gladys destaca la mediación como herramienta fundamental de su trabajo diario: “Estamos en el medio. Es nuestro trabajo y es lo que nos gusta hacer. Es lo que he hecho toda mi vida”.

La posibilidad de modificar la nueva ley 

Consultada sobre la propuesta que Corredores inmobiliarios impulsaron para modificar la Ley de Alquileres, que propone volver al plazo de 2 años en los contratos y desindexar los aumentos, Gladys destacó: “Sí, deberíamos volver a la ley anterior. Todos los que impulsaron la nueva ley se dieron cuenta tarde del error que habían cometido. El plazo de los tres años si bien está bien, encarece todo para el inquilino. Es dañino para el inquilino y al propietario le parece largo el plazo para quedar atado a alguien que no le cumple en perspectivas”.

 
© 1997 - 2019 Todos los derechos reservados. Diseñado y desarrollado por HoyDia.com.ar