Las mentiras, promesas incumplidas y contradicciones pasan por: 1) “el ajuste lo pagará la casta”; 2) “la destrucción del Banco Central y la dolarización”; 3) “el equilibrio (o superávit) fiscal eliminará la inflación”; 4) “las tarifas aumentarán cuando se recuperen los salarios”; 5) “la toma de deuda del gobierno de Macri (y Luis Caputo) fue una estafa”; 6) “la corrupción del gobierno y los “empresaurios” será eliminada.
El ajuste obviamente no lo pagó “la casta” habida cuenta de la reducción de ingresos asalariados, jubilados, etc. y la reducción de impuestos a los de mayores ingresos –impuesto a los bienes personales, exenciones impositivas, costos laborales y flexibilización de despidos, mientras se sostiene la carga impositiva de PyMEs, que aportan más empleo.
La destrucción del BCRA y la dolarización, fundamentadas en que “los pesos son excremento” de antes de asumir, se contradice totalmente con la valorización de la moneda nacional. También el proyecto de reforma de la Carta Orgánica limitando sus objetivos y disponiendo su “independencia”, se contradice con su funcionamiento actual en donde el Ministro de Economía fue y es socio del Presidente del BCRA, además que existe confusión entre los roles de uno y otro.
El equilibrio y superávit fiscal se contradice con el aumento exponencial de la deuda interna –en pesos y U$S- cuyos intereses se capitalizan, sin registrarlos como déficit, por lo que no es más que una contabilidad “creativa” que acumula sucesivos déficit hacia el futuro, que algunos afirman que explotará cuando los acreedores dejen de optar por renovarlos a su vencimiento.
La afirmación respecto a que “las tarifas aumentarán cuando se recuperen los salarios”, expresada en el debate presidencial previo al balotaje, obviamente no se cumplió.
Igual ocurre con la afirmación condenatoria previa respecto a que “la toma de deuda” del gobierno de Macri se opone a su propia toma de deuda con el FMI, Banco Mundial, la CAF, etc. para sostener un tipo de cambio bajo en relación al calculado como promedio de las monedas de los países con los que se comercia, denominado Tipo de Cambio Multilateral.
La eliminación de la corrupción con “empresaurios” no se sostiene con los avatares de casos como $Libra, ANDIS, Adorni o la privatización de empresas e infraestructuras públicas como las concesiones de rutas, la hidrovía Paraná-Paraguay, las generadoras hidráulicas del Comahue, etc., sospechadas de parcialidad.
Respecto de las verdades anunciadas previamente y cumplidas durante su mandato, podemos mencionar:
1) Las establecidas por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, referidas a alquileres urbanos, libertad de contratación (en cualquier especie), mercado laboral (frenado por fallos judiciales), liberalización de la salud en prepagas y obras sociales, transformación o privatización de empresas públicas.
2) La Ley Bases, aprobada con el sorpresivo voto favorable del exsenador Edgardo Kueider (detenido en Paraguay por contrabandear U$S sin declarar y con juicios pendientes en Argentina), que igualó los votos a favor y en contra, por lo que la Vicepresidenta desempató a favor de su sanción.
Ella incluyó emergencias y facultades (legislativas) delegadas al Poder Ejecutivo, reforma del Estado y privatizaciones, modernización y reforma laboral acotada, Régimen de incentivo a grandes inversiones (RIGI), paquete fiscal (impuesto a las ganancias a trabajadores, blanqueo de capitales, rebaja del impuesto a los bienes personales, cambios en el Monotributo y Moratoria de obligaciones tributarias, aduaneras y de seguridad social no regularizadas).
Las más trascendentes por su irreversibilidad son las privatizaciones, los proyectos que ingresen al RIGI, los blanqueos de capital y la Moratoria de obligaciones, ya que las demás pueden ser modificadas por leyes opuestas.
3) La reforma laboral, que sindicatos y opositores llaman “de precarización laboral”, en donde tuvieron el apoyo de jóvenes ya precarizados, pero que hoy comienzan a dudar de sus efectos en la creación de empleo como se anunciaba.
Ellas se dieron con el apoyo de algunos gobernadores y sus legisladores nacionales que en los últimos tiempos comenzaron a votar en contra de leyes y vetos del PEN –ley universitaria, de discapacidad- o en estos días la eliminación del RENABAP (Registro Nacional de Barrios Populares), extranjerización de tierras y la ley de prevención y lucha contra el fuego.
En definitiva, existen mentiras, promesas incumplidas o contradicciones en las que se basan los opositores y actuales aliados críticos, mientras algunos de los logros se obtuvieron al inicio de la gestión, pero hoy tiene dificultades para obtener los consensos necesarios, por su falta de coordinación y la descalificación permanente de varios sectores políticos, económicos y sociales –PyMEs, periodistas, economistas de todas las ideologías, etc-.









