La puja por el apoyo de los gobernadores de cara a las elecciones de octubre enfrentó ayer las diferentes estrategias que llevan adelante los candidatos a presidente, Alberto Fernández (Frente de Todos) y a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto (Juntos por el Cambio).
Por un lado, el ex jefe de Gabinete, consiguió reunir a una docena de mandatarios provinciales del Partido Justicialista (PJ) en sus oficinas de San Telmo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Participaron del encuentro los gobernadores Juan Manzur (Tucumán), Mariano Arcioni (Chubut), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gildo Insfrán (Formosa), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Lucía Corpacci (Catamarca), Sergio Casas (La Rioja), Domingo Peppo (Chaco), Sergio Uñac (San Juan) y Carlos Verna (La Pampa).
Además, se incorporaron a la reunión el gobernador electo de La Pampa, Sergio Ziliotto y el diputado nacional misionero Jorge Franco, quien participó en nombre del gobernador Hugo Passalacqua. Por compromisos de agenda, el mandatario de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, no pudo asistir. Y si bien el gobernador electo de Santa Fe, Omar Perotti, tampoco pudo concurrir, sí cenó en la noche del martes con Fernández. Todos forman parte del armado electoral previsto para el desarrollo de la campaña de la fórmula compuesta por Fernández y por su candidata a vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner (CFK).
Durante la reunión, Fernández les aseguró que está comprometido a “desarrollar un país más federal”, un objetivo que, según su consideración, debe involucrar a los gobernadores. El ex funcionario nacional precisó el contenido del encuentro en declaraciones a la prensa. “La Argentina dice ser un país federal pero no lo es, tenemos que cambiar el unitarismo por más federalismo y lo voy a hacer con los gobernadores. Por eso, ellos y ellas serán mis principales aliados”, remarcó.
Cuando todavía no había finalizado la cumbre, Fernández ya había twitteado una foto junto a los gobernadores, todo un mensaje de fortaleza en medio de la campaña, con un epígrafe en el que llamaba a “poner el país en movimiento”. La imagen contrastó con las declaraciones del candidato a vicepresidente del oficialismo, el peronista Pichetto.
El senador nacional consideró que el presidente Mauricio Macri lo convocó para que aporte en la construcción de “acuerdos federales con los gobernadores”. Y resaltó: “Debemos construir acuerdos federales con los gobernadores para afianzar una masa crítica de consensos que lleven a la Argentina por el sendero de la productividad y el crecimiento. Esos son los grandes debates y las reformas en las que piensa el Presidente al convocarme”. El postulante de Juntos por el Cambio realizó estas declaraciones en el marco de su participación en un ciclo de charlas organizado por Intercámaras.
Finalmente, tras el aval recibido por los gobernadores, Fernández se dirigió al Congreso de la Nación, donde lo esperaban un grupo de legisladores del peronismo. Tras el encuentro manifestó sentir “mucha alegría” por “el apoyo y el afecto” recibido desde ese grupo de senadores. Participó el nuevo jefe del Bloque Justicialista, el cordobés Carlos Caserio, quien sustituyó a Pichetto tras su renuncia a la presidencia del bloque.
El presidenciable visitará hoy al ex mandatario Da Silva
La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), la senadora brasileña Gleisi Hoffmann, confirmó ayer que Alberto Fernández visitará hoy al líder de esa fuerza política, el ex mandatario Lula Da Silva, quien se encuentra detenido en la prisión de Curitiba. Además, Hoffmann ratificó el “apoyo” de la fuerza política opositora brasileña a la fórmula compuesto por Fernández y CFK.
En declaraciones radiales, la legisladora consideró que “la situación que viven Cristina Kirchner, (Rafael) Correa y Lula es parte de un mismo plan de persecución política que se da en todo el continente con los gobiernos que defienden los intereses populares”.
A su vez, cuestionó con dureza al actual ministro de Justicia brasileño, el ex juez Sergio Moro, quien en su momento dictó la prisión del líder del PT.
“Sergio Moro fue incomodado con varias preguntas que le realizaron los diputados en su intervención en el Congreso. Se encuentra en una situación muy difícil mostrando una parcialidad desde que asumió como ministro de Justicia”, advirtió la dirigente opositora.









